Entre aplausos, música de banda y muestras de cariño, familiares, amistades y colegas dieron el último adiós a la periodista Roxana Guzmán Ramírez este martes en el panteón Santa Elena, en el municipio de Nanchital, Veracruz.
Antes del sepelio, se celebró una misa de cuerpo presente en la iglesia local y previo habían realizado una velada con su cuerpo en su vivienda.
Al concluir la ceremonia religiosa, el cortejo fúnebre partió hacia el cementerio acompañado de la banda, donde decenas de personas acompañaron a la directora del portal Pulso Informativo del Sureste en su despedida, momento aprovechado para exigir justicia en este caso.
Durante el recorrido, su hija cargó una fotografía de gran formato de la periodista a quien decían “adiós”. A su lado caminaban sus padres, Rubicelia Ramírez y Fernando Guzmán, además de otros integrantes de la familia.
El féretro permaneció cubierto con plástico durante toda la despedida y no pudo ser abierto.
Ello luego de que Roxana Guzmán fue privada de la libertad el pasado 2 de junio y, de acuerdo con las investigaciones, trasladada a un predio donde fue asesinada y su cuerpo fue calcinado. Las autoridades confirmaron su identidad un mes después de los hechos y sus restos fueron entregados a la familia el lunes 6 de julio.
De acuerdo con la información disponible, ella habría sido capturada por el grupo delincuencial Grupo Sombra o Mafia Veracruzana, luego fue golpeada y asesinada inmediatamente después de su captura.
Al llegar al panteón, la madre de la periodista pidió a los músicos interpretar melodías alegres. Explicó que esa era la personalidad de su hija y que despedirla de esa manera era la mejor forma de rendirle homenaje y decirle adiós.
Mientras familiares y amistades la despedían entre aplausos y música, elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad Pública mantuvieron un operativo de seguridad para resguardar el cortejo y a todas las personas que acudieron para despedirla.



