El municipio de Chilapa, en la zona montañosa de Guerrero, se viven días de tensión que ha hecho que sus habitantes busquen nuevos lugares para establecerse.
La violencia en esa parte de Guerrero parece no dar tregua y, todo lo contrario, deja ver que día a día la situación se recrudece, afectando a cientos de pobladores. En Nación321 te contamos más sobre la situación que impera en esta zona.
De acuerdo con autoridades federales, se estima que más de 90 personas, en su mayoría de origen indígena, han sido desplazadas por la violencia desatada por los enfrentamientos entre el grupo criminal Los Ardillos y Los Tlacos.
Y es que este grupo mantiene ataques armados, incendios a casas y sobrevuelos con drones explosivos para sembrar pánico.
Por su parte, el Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) indicó que decenas de familia viven escondidas en el monte, en condiciones precarias, para evitar ser asesinadas por criminales.
“Hoy nuestros niños y niñas duermen temblando de frío bajo la lluvia, escondidos en el monte para no ser asesinados. Madres cargan a sus hijos huyendo entre balas y drones mientras el gobierno dice que todo está bajo control”, denunció la organización.
La tensión, de acuerdo con autoridades, se concentra en tres comunidades, en las que se reportan bloqueos y presencia de hombres armados; de momento, la principal preocupación es lograr que se abran las vías para que pueda ingresar ayuda médica.
POSICIÓN DE SHEINBAUM
La mañana de este martes 12 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que instruyó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, atender personalmente la situación en Chilapa, Guerrero, donde al menos 96 personas han sido desplazadas por la violencia derivada de disputas entre grupos criminales.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que la prioridad del gobierno federal es evitar enfrentamientos armados que pongan en riesgo a la población civil, además de garantizar la salida de personas heridas y retirar bloqueos instalados en la región.
“Lo que estamos promoviendo es que puedan salir las personas heridas, que se quiten los bloqueos y mediante el diálogo permitir que esto ocurra porque hay personas armadas que están ahí. Lo que no queremos es que haya un enfrentamiento que vaya a afectar a la población civil, primero que nada, hay que preservar la vida de las personas”, afirmó.



