Durante los trabajos de salvamento arqueológico en el trazo del tren de pasajeros Ciudad de México–Querétaro, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizaron el hallazgo de un altar ceremonial prehispánico asociado a restos óseos humanos.
De acuerdo con la dependencia federal, el descubrimiento corresponde a un momoztli, estructura ritual utilizada como altar, que data de la fase Tollan (900–1150 d.C.), periodo de auge de la antigua capital tolteca.

Este elemento permitirá profundizar en el conocimiento de la traza urbana y la organización social de Tula en la época prehispánica.
En el sitio se localizaron restos humanos fragmentados, lo que sugiere prácticas rituales vinculadas a ofrendas.
Las autoridades indicaron que es poco probable encontrar esqueletos completos, ya que las evidencias apuntan a la deposición de partes específicas de individuos.
Incluso, uno de los cráneos hallados parece conservar unión con la columna vertebral, lo que abre la posibilidad de que se trate de un caso de decapitación ritual.
Los materiales óseos serán analizados en el laboratorio de antropología física del proyecto, en el Estado de México, donde se buscará determinar edad, sexo, posibles patologías y características de las prácticas mortuorias.

Especialistas han señalado que, aunque en ese periodo ya se trabajaban metales, las decapitaciones se realizaban con instrumentos de obsidiana o pedernal, dejando marcas características en los huesos.
Además del altar, se identificaron vestigios arquitectónicos, como arranques de muros que sugieren que la estructura se encontraba al centro de un patio, posiblemente dentro de un conjunto habitacional de élite o asociado a espacios palaciegos. Esto refuerza la hipótesis de una ocupación de alto estatus en la zona.
El hallazgo también incluye materiales cerámicos, líticos y malacológicos, así como objetos de uso cotidiano como malacates, punzones de hueso y navajillas. Estos serán enviados a laboratorios especializados, entre ellos el de cerámica ubicado en Tepeji del Río, para su análisis y conservación.
La titular de la Secretaría de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, destacó que este descubrimiento confirma la relevancia del salvamento arqueológico en obras de infraestructura, al permitir la protección y estudio de vestigios fundamentales del patrimonio histórico de México.
Los especialistas del INAH ya realizaron registros gráficos y levantamientos con drones, los cuales servirán para generar modelos digitales del sitio antes de continuar con la liberación controlada de los elementos encontrados y definir las mejores estrategias para su conservación.
Cabe recordar que en el año 2023 se encontró la “Unidad Residencial Tolteca”, donde arqueólogos del INAH localizaron una unidad habitacional de la élite tolteca en el área urbana de este municipio, la estructura incluyó cimientos de muros y pisos estucados, lo que sugiere un área residencial de alto estatus, a diferencia de los conjuntos habitacionales más sencillos de la población común.



