La Fiscalía General del Estado (FGE) activó los protocolos de búsqueda para localizar a Rubí Itzel Carbajal Rodríguez, estudiante del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), cuya ausencia ha encendido nuevamente las alertas entre la comunidad educativa y la sociedad civil, sumándose al caso vigente de Ayelen Iglesias Vidal y al clima de exigencia de justicia por los recientes feminicidios de alumnas de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM).
De acuerdo con la ficha técnica emitida bajo el Protocolo ALBA, Rubí Itzel fue vista por última vez en el municipio de Cuernavaca. Al momento de su desaparición, la joven vestía su uniforme escolar: una playera tipo polo color azul marino con la leyenda “Conalep” en la parte frontal.
La familia ha proporcionado señas particulares para facilitar su identificación: mide 1.55 metros, es de complexión delgada, tez clara, ojos café oscuro de tamaño mediano y cabello castaño claro ondulado.
Este reporte se da a pocos días de que la propia Fiscalía emitiera la ficha de búsqueda de Ayelen Iglesias Vidal, una joven de 17 años estudiante del Colegio de Bachilleres.
DESAPARECE XIMENA JOCELYN DE 12 AÑOS
A la par de la búsqueda de las estudiantes de media superior, se ha reportado la desaparición de la menor Ximena Jocelyn Serrano Reyes, de apenas 12 años de edad. Ximena fue vista por última vez el pasado 13 de marzo en el municipio de Tlaquiltenango, lo que ha movilizado a colectivos de búsqueda en la zona sur del estado.
Características de Ximena Jocelyn:
• Estatura: 1.57 metros.
• Complexión: Robusta.
• Tez: Morena oscura.
• Cabello: Negro, ondulado y corto.
• Vestimenta: Sudadera negra con estampado de anime, pants negro y tenis negros con blanco.
• Pertenencias: Portaba tres mochilas (una rosa con estampado de conejos, una rosa fuerte con flores y una azul cielo lisa), además de una bolsa plástica negra.
CRECE INDIGNACIÓN ANTE INSEGURIDAD
La acumulación de estos casos en un periodo tan breve ha generado una sensación de vulnerabilidad extrema entre los adolescentes y jóvenes que transitan diariamente hacia sus centros de estudio.
La situación de inseguridad no es aislada. La UAEM se encuentra actualmente sumergida en una crisis institucional y social profunda derivada de la violencia de género y la delincuencia. Los nombres de Kimberly y Karol, estudiantes de la máxima casa de estudios cuyos feminicidios conmocionaron a la entidad, se han convertido en estandartes de una lucha que hoy mantiene las actividades académicas en vilo.
Ante la falta de garantías de seguridad, diversos sectores universitarios han impulsado un paro de actividades, exigiendo no solo justicia para sus compañeras asesinadas, sino una reforma estructural en la protección de los campus y sus alrededores.
La indignación estudiantil ha escalado a tal punto que la administración central de la UAEM ha lanzado una convocatoria urgente al diálogo. El objetivo es establecer mesas de trabajo que permitan escuchar las demandas de los alumnos y canalizar las propuestas para evitar que el semestre académico se pierda, sin ignorar el legítimo reclamo de paz.
Frente a este escenario de presión social, las autoridades estatales, en coordinación con la rectoría de la UAEM, han anunciado la puesta en marcha del Plan Integral de Seguridad Universitaria. Este proyecto busca articular los esfuerzos de la Comisión Estatal de Seguridad (CES), la Fiscalía y las autoridades municipales para blindar los corredores escolares.
Entre los puntos clave del plan se encuentran, eL reforzamiento de vigilancia con incremento de patrullajes en las inmediaciones de las unidades académicas en horarios de entrada y salida; el fortalecimiento de la infraestructura tecnológica y la conexión de cámaras de vigilancia universitarias al Centro de Coordinación, Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C5); así como robustecer los protocolos de género con la implementación de rutas seguras y capacitación en perspectiva de género para los cuerpos de seguridad que interactúan con la comunidad estudiantil.
Mientras el Plan Integral se despliega, la prioridad inmediata se concentra en el trabajo de inteligencia para dar con el paradero de Rubí Itzel y Ayelen, evitando que sus nombres se sumen a la lista de tragedias que hoy mantienen a Morelos en un estado de luto y resistencia.




