Trabajadores del programa federal ‘Salud Casa por Casa’ reportaron que 20 enfermeros y médicos asignados a la zona serrana de San Juan Peyotán, en la zona norte de Nayarit, fueron despojados de sus vehículos, presuntamente por miembros de grupos delictivos mientras realizaban actividades de monitoreo y atención a comunidades rurales.
De acuerdo con la información difundida por los propios trabajadores, hasta el momento no se tiene comunicación con los afectados debido a la falta de señal telefónica en la región, por lo que se desconoce su estado físico y su paradero.
Los afectados son personal procedente de los municipios de Ruiz, Tuxpan y Rosamorada, quienes forman parte del programa federal que busca acercar servicios de salud a comunidades de difícil acceso.
“Sólo somos becarios del programa, no contamos con seguridad social y dependemos únicamente del sueldo que nos da el programa. Nos corren si no aceptamos ir a zonas muy lejanas, sin importar lo que nos pueda pasar”, señalaron los trabajadores en un mensaje compartido en un grupo de monitoreo de personal del programa.
Los denunciantes detallaron que la asignación a estas zonas se realiza de manera obligatoria, incluso cuando los lugares no corresponden a su jurisdicción. Añadieron que las condiciones en que deben desempeñarse son de alta inseguridad, con caminos complicados y ausencia de infraestructura de apoyo, lo que pone en riesgo su integridad física y emocional.
Hasta el cierre de esta edición, ni las autoridades federales ni las locales habían emitido información oficial sobre el paradero de los trabajadores ni sobre las medidas implementadas para garantizar su seguridad.
El programa ‘Salud Casa por Casa’ se implementó en 2025 como parte de los programas federales de Bienestar para acercar servicios médicos a adultos mayores y personas con discapacidad en comunidades rurales o de difícil acceso.




