La víspera del Día de Reyes estuvo marcada por una escena que conmovió a habitantes de Celaya, Guanajuato: Don Juanito, un comerciante de la tercera edad, pasó horas ofreciendo juguetes en un puesto improvisado sin lograr ventas suficientes para cubrir sus gastos, hasta que la solidaridad ciudadana cambió el rumbo de su historia.
El adulto mayor instaló su puesto sobre el bulevar Adolfo López Mateos, a la altura del mercado Hidalgo y el cruce con Guadalupe Victoria, una de las zonas con mayor flujo comercial en estas fechas. Pese a la afluencia de personas, la noche del 5 de enero transcurrió sin resultados alentadores y apenas logró reunir alrededor de mil pesos.
La situación de Don Juanito se dio a conocer a través de transmisiones en redes sociales por el medio VIA Noticias, primero durante la noche y posteriormente la mañana del 6 de enero, cuando comenzó a desmontar su puesto tras ser prácticamente el último comerciante de temporada en permanecer en la zona. En los videos, explicó que su esposa se encuentra enferma y que la venta de los juguetes representaba una posibilidad para cubrir gastos médicos y del hogar.
Además, relató que enfrenta un problema financiero luego de que una institución bancaria le notificara en diciembre sobre un posible embargo por un adeudo de 40 mil pesos adquirido por un familiar cercano. Para intentar salir adelante, utilizó 13 mil pesos de sus ahorros y solicitó un préstamo para comprar mercancía, aunque ni siquiera había logrado recuperar el costo del pago de plaza, que ascendió a 2 mil 400 pesos. Todo se trató de un fraude.
La difusión de su historia provocó una rápida respuesta de la comunidad. Vecinos y usuarios de redes sociales acudieron al lugar para comprar balones, juguetes, patines y otros artículos, mientras que algunas personas entregaron apoyos económicos directos o ayudaron a levantar el puesto. Incluso un grupo de agentes de tránsito se acercó para ofrecerle respaldo económico y acompañamiento.
Gracias a la ayuda recibida, Don Juanito logró vender casi toda su mercancía, convirtiendo una jornada de incertidumbre en un gesto colectivo de empatía. No obstante, se señaló que el comerciante aún requiere atención médica, ya que padece una hernia, así como asesoría legal para resolver su situación financiera.




