El arranque del 2026 convirtió a Durango en un escenario propio de una zona de guerra.
A las 00:01 horas y primeros minutos del año nuevo, Durango retumbó por los estruendos de armas de alto poder por toda la ciudad; pero esos balazos al aire, detonaciones constantes y uso indiscriminado de pirotecnia dejaron al menos cuatro personas lesionadas, entre ellas dos menores de edad.
Pese a los operativos de seguridad como el `Dragón` y a los llamados reiterados de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, la celebración estuvo marcada por “vivas” y disparos, prácticas que volvieron a poner en riesgo a familias enteras dentro de sus propios hogares y que demuestran que los duranguenses andan armados hasta los dientes.
Las víctimas
Uno de los casos ocurrió en Gómez Palacio, donde un adolescente de 14 años de edad, identificado como Mateo Alonso, fue alcanzado por un proyectil de arma de fuego que impactó en la zona de la espalda.
El menor logró trasladarse por sus propios medios a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social, donde fue reportado estable.
Otro hecho se registró en la colonia Valle del Guadiana de la capital del estado, donde un hombre de aproximadamente 40 años resultó herido por una bala perdida y fue trasladado de urgencia al Hospital General 450, ingresando con diagnóstico reservado.
Un tercer caso ocurrió en la colonia Gobernadores, donde Ismael Rivera Escobedo, de 40 años de edad, se encontraba dentro de su vivienda, ubicada en la calle Armando del Castillo Franco, cuando comenzó a sentir adormecimiento en el brazo derecho.
Al revisarse, descubrió una herida sangrante producto de un impacto de bala, por lo que fue trasladado de emergencia al Hospital General 450.
En la ciudad de Durango, se reportó que un niño de apenas cinco años sufrió lesiones severas en dos dedos tras la explosión de un cohetón, evidenciando que no solo las armas de fuego, sino también la pirotecnia, dejaron víctimas durante los festejos.
Fracasaron Operativos Antivivas
El presidente del Consejo Estatal Ciudadano, Jorge Mojica, confirmó que los llamados a la conciencia social fueron ignorados, incluso con la presencia de operativos de seguridad encabezados por la Secretaría de Seguridad Pública.
“A pesar de los constantes llamados que estuvimos haciendo para evitar estas añejas prácticas que no dejan nada bueno, como tirar balazos y usar cohetones, lamentablemente no fue así. En los primeros minutos de este 2026 se pudo escuchar cualquier cantidad de detonaciones”, señaló.
Mojica Vargas subrayó que al menos tres sucesos marcaron a igual número de familias, todas víctimas de balas perdidas mientras se encontraban dentro de sus domicilios.
Finalmente, advirtió que las consecuencias de estos hechos no terminan con el festejo, ya que las lesiones dejarán huellas permanentes tanto físicas como emocionales en las víctimas y sus familias, marcando un inicio de año violento y nada alentador para Durango.



