El sudoroso final del PRI en el cierre de campaña de Del Mazo

Alfredo del Mazo cerró su campaña acompañado de la cúpula del tricolor
Alfredo del Mazo cerró su campaña acompañado de la cúpula del tricolor

El sudoroso final del PRI en el cierre de campaña de Del Mazo

Cierran filas.Alfredo del Mazo cerró su campaña acompañado de la cúpula del tricolor
Cuartoscuro
Enrique I. Gómez
Corresponsal
2017-05-28 |18:07 Hrs.Actualización18:37 Hrs.


CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque el PRI no solo se juega la elección del Edomex, sino también sus posibilidades en 2018

“Vamos a dejarlo todo en la cancha”, resume el líder nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza.

Desde el atril donde está se observa una Plaza Cívica de Toluca llena, pero segmentada en estructuras como ha sido la campaña de su candidato a la gubernatura mexiquense, Alfredo del Mazo Maza.

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A una semana de los comicios más competidos en la historia del Estado de México, los priistas admiten que se han partido el alma para detener el avance que los amenaza desde la izquierda. Y hoy siguen sudando no sólo los militantes, sino a la clase política del tricolor. El sol cae a plomo.

“Ya vamos a acabar porque está fuerte el solecito”, admite Del Mazo en una pausa de su discurso.

En la plaza deja todo. Todo lo que pidan los simpatizantes, quienes lo mismo le piden dos besos para su esposa Fernanda Castillo o decenas de selfies.

“Empezamos con el mayor desafió en la historia del priismo mexiquense y quizá de todo el país”, confiesa en el mitin realizado este domingo.

El candidato priista tiene un especial reconocimiento para las estructuras priistas, tanto que primera habla de ellas y luego presenta a los invitados especiales.

“Gracias por sus desvelos, por las horas que pasaron tocando puertas”, agradece, “quiero darles las gracias a todos, especialmente a la gran estructura electoral de nuestro partido”.

El hijo y nieto de exgobernadores no escatima elogios al ejército del PRI, confía en él. “Salieron con la frente en alto a partirse el alma por este proyecto”.

“Esa matraca Don Marcelo ¿o qué ya se cansó?”, le piden priistas de Santa Cruz Atizapán a quien ejercita el brazo dando matracazos cuando oyen la referencia a las estructuras.

Minutos antes, con un dron revoloteando en el cielo, el líder nacional del PRI abre el juego para Del Mazo. Reitera las promesas de los últimos dos meses, como el millón 200 mil nuevos empleos, el salario, la universidad y el transporte rosa; el incremento en programas sociales, una mejor atención en hospitales. Todo o casi todo.

“Está cerca el silbatazo final, vamos adelante en el marcador”, asegura Ochoa, “tenemos el 4 de junio una cita con la historia”.

También reitera las críticas contra la candidata de Morena, Delfina Gómez Álvarez. “La supuesta maestra que no mataba ni una mosca”. Por ello pide detener el avance de “la oscura caverna del populismo autoritario”.

“¡Fuera Morena!”, gritan los priistas de Santa Cruz Atizapán, quienes ahora sudan bajo una manta monumental que usan para protegerse del sol, que por momentos da una tregua cuando alguna nube se interpone.

En un extremo del zócalo están los priistas de Fortalecimiento Partidista; aseguran promover el voto de manera voluntaria, pero tener línea directa con el candidato, son una estructura creada por él.

En tres gradas están mujeres con playeras del salario rosa y cerca de Palacio de Gobierno estructuras sindicales ondean decenas de banderas.

Un ex diputado local del PRI, de los tiempos del gobernador Arturo Montiel, llega a la cita con su gente.

“Vamos a ganar con 500 mil votos”. Sabe de lo que habla. El propio Montiel ganó la elección de gobernador con un apretado marcador frente al panista José Luis Durán. Ahora vuelven a sudar.

En primera fila Del Mazo es arropado por quienes le heredaron las banderas priistas, pero también el enojo e inconformidad que ahora enfrenta su partido.

Ahí están los ex gobernadores mexiquenses. Su padre, Alfredo del Mazo, además de Alfredo Baranda, Emilio Chuayffet, César Camacho, Arturo Montiel y el actual mandatario Eruviel Ávila Villegas, protegido con un sombrero café. Después de seis años de gobierno conoce del inclemente sol.

A la fuerza mexiquense del PRI también la respaldan los gobernadores tricolores de Campeche, Chiapas, Colima, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Oaxaca, San Luis Potosí, Sinaloa, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas. Es tiempo de dar todo.

“El Estado de México ha sido, es y seguirá siendo lidereado por los que saben trabajar fuerte y con todo”, insiste Del Mazo.

Los cercanos lo ovacionan, pero quienes están atrás de las vallas, bajo mantas o banderas cubriéndose como pueden el sol, tienen otras angustias.

Rodrigo Martínez trae un oficio dirigido al candidato priista para pavimentar un camino de 30 metros de longitud en el municipio de Ixtlahuaca. Porta una gorra roja con el puño de “Fuerte y con Todo”. Cuando el mitin termina se pierde en el tumulto que persigue al candidato priista.

Rodrigo pasa junto a un puñado de priistas que se toman selfies con el gobernador Eruviel Ávila. No se le ocurre entregarle el oficio al actual mandatario.

“Unas selfies jefe”, exclaman los priistas que rodean al gobernador mexiquense.

- ¿El PRI sí enfrenta un desafío en estas elecciones?, se le pregunta al mandatario que entregará su despacho al ganador de los comicios del 4 de junio.

Eruviel no contesta. Sigue dando todo su tiempo a las sesiones de selfies, justo en ese momento posa con un puño de Hulk. “Perdón”, dice a la distancia.

Más allá, Alejandro Murat, gobernador de Oaxaca, también da todo su tiempo. Tarda en irse, posa para selfies, reparte tarjetas. “Fuerte y con Todo”, les dice a los mexiquenses.

El final está cerca. Del Mazo no escatima arengas, habla de alma, corazón, entusiasmo, pasión y entrega.

“Todo lo que hemos construido durante tantos años está en juego en esta elección”, remata Del Mazo.

Abajo los priistas siguen sudando.