Educación

En México, 828 menores estudiaban bajo modelo de educación “militarizado” legalmente inexistente

Más de 800 menores en México estudiaban bajo un modelo de educación “militarizado” legalmente inexistente
Escuelas 'militarizadas'.Tras la muerte de Dafne Zapata, la SEP ordenó eliminar la denominación de “escuelas militarizadas” en todo el país y puso fin a un modelo que operó durante décadas sin reconocimiento legal específico
(Especial.)

Hasta el último ciclo escolar, en México, había 828 niños y adolescentes estudiando la primaria y la secundaria en escuelas autodenominadas como ‘militarizadas’, bajo un esquema educativo que nunca ha existido oficialmente y que, debido a ello, no era supervisado por ninguna autoridad.

Luego de la muerte Dafne Zapata, una menor de 13 años al interior de la Academia Militarizada Marina Doenitz, de Tamaulipas, estas instituciones fueron puestas bajo lupa y este 29 de julio, la Secretaría de Educación Pública (SEP) dio un ‘ultimátum’ a las autoridades educativas de las 32 entidades del país, para que dejen de operar todas las escuelas bajo la denominación de “militarizada”.

Pero, antes de esta determinación, ¿cómo estaban operando?


ESCUELAS MILITARES EN AL MENOS 11 ESTADOS

De acuerdo con datos recabados por Nación321, obtenidos del Sistema de Información y Gestión Educativa (SIGED), de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que tiene un registro de cuántos salones, alumnos, maestros y equipo en general hay en cada escuela, en el país se identifican al menos 13 planteles de educación básica que utilizan en su denominación términos como “colegio militarizado” o “academia militarizada”.

Todas estas instituciones son de carácter privado, pues en la educación pública ninguna primaria o secundaria está nombrada bajo estos adjetivos.

Estas instituciones se distribuyen en 11 entidades federativas: Ciudad de México, Durango, Jalisco, Morelos, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Yucatán.


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Tabla de escuelas 'militarizadas'. Fuente: SEP. (Especial.)

El estado con mayor presencia de escuelas de este tipo es Tamaulipas, justamente donde se encuentra la Academia Militarizada Marina Doenitz, donde falleció Dafne Zapata.

El pasado 13 de junio la adolescente, originaria de Ciudad Mante, Tamaulipas, acudió a un curso de verano en dicha Academia, en la que sólo permaneció tres días, pues murió debido a presuntos maltratos al interior de este lugar.

De acuerdo con el testimonio de su madre, Alejandra Quintos, los encargados de la escuela le informaron que sólo un día después de ingresar, Dafne se había caído. Luego le dijeron que tenía tos y que se desvaneció mientras se bañaba y posteriormente ya no presentaba signos vitales.

Aunque inicialmente se quiso hacer pasar el fallecimiento de la menor como un accidente, la muerte de Dafne derivó en una investigación penal en Tamaulipas, que ya suma tres personas detenidas y obligó a revisar un modelo educativo que existía desde hace casi un siglo en México y que, pese a su permanencia, nunca tuvo una definición legal dentro del Sistema Educativo Nacional.

¿POR QUÉ ‘ESCUELAS MILITARIZADAS’?

Antes de Dafne existieron dos casos que comenzaron a destapar una serie de irregularidades sobre las escuelas autodenominadas ‘militarizadas’ donde, en palabras de sus directivos, se oferta “formación integral”, “amor a la patria”, “espíritu de cuerpo”, “honor”, “obediencia” y “liderazgo”.

El primer caso se remonta al 27 de noviembre de 2023, con la muerte de Zamir Pinto, un adolescente de 16 años, que destapó malos tratos al interior del Colegio Militarizado Aztlán, en Tultitlán, Estado de México.

El segundo caso, ocurrió tan sólo un año y medio después, el 25 de abril de 2025, cuando Érick Leonardo Terán Torbellín, de apenas 13 años, falleció durante un campamento organizado por la Academia Militarizada Ollin Cuauhtémoc, en la Ciudad de México.

Ambos fallecieron a causa del maltrato de sus encargados y las escuelas fueron cerradas; sin embargo otras instituciones similares seguían operando.

De acuerdo con la Ley General de Educación, las escuelas particulares con autorización o Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE), deben estar incorporadas al Sistema Educativo Nacional, además de contar con instalaciones que cumplan con condiciones de higiene, seguridad, accesibilidad, protección civil y funcionamiento.

Nunca existieron reglas específicas para ‘escuelas militarizadas’, ya que jamás hubo denominación legal para ellas.

En este sentido, en entrevista para Nación321, el doctor René Cáceres recalcó un punto que ya explicó, en su momento, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena): que las academias militarizadas privadas no forman parte del Ejército Mexicano ni de la Secretaría de Marina, aunque utilicen uniformes, rangos, prácticas disciplinarias y símbolos similares.

“No hay que confundirlas con las Fuerzas Armadas porque no es lo mismo. El Ejército es una institución permanente prevista en la Constitución, tiene una estructura jerárquica, está regulado por leyes militares, cuenta con órganos internos de control y mecanismos de responsabilidad. Las academias militarizadas son instituciones civiles”, explicó.

¿CÓMO PODÍAN SER NOMBRADAS LAS ESCUELAS COMO ‘MILITARIZADAS’?

En México, destacan instituciones con una larga trayectoria como el Colegio Militarizado Moderno Alarid, en la Ciudad de México que data desde 1933; el Colegio Militarizado Nuevo México, con planteles en Durango, Querétaro y Sinaloa; el Colegio Militarizado Alfa, en Jalisco; la Escuela Militarizada Cristóbal Colón, en Morelos, y el Colegio Militarizado Héroes de Chapultepec, en San Luis Potosí.

Como se mencionó anteriormente, al menos 13 escuelas en toda la República están registradas ante la SEP bajo el término ‘militarizado’ o ‘militarizada’. Esto fue posible debido a que los lineamientos estatales para la asignación de nombres institucionales no prohíben el uso de dicho concepto.

Por ejemplo, los lineamientos de Guanajuato establecen que las escuelas, tanto públicas como particulares deben llevar nombres que hagan referencia a valores universales, lemas, científicos, técnicos, así como a personajes y lugares de relevancia nacional o internacional.

Sin embargo, entre las principales restricciones, destacan que no se pueden asignar nombres de personas vivas, no deben incluir títulos o grados académicos, ni hacer referencia a figuras vinculadas con credos religiosos. No hay restricción para la nomenclatura “militarizada” y sus derivados.

Respecto a este debate sobre la denominación de las escuelas, el doctor Cáceres consideró que la discusión va mucho más allá de la semántica.

“El problema no es únicamente el nombre. Usted puede ponerle cualquier nombre a una escuela y seguir funcionando como una academia militarizada. Lo importante es supervisar las prácticas que se desarrollan al interior”, explicó.

EL COSTO DE LA ‘EDUCACIÓN MILITAR’

De acuerdo con una revisión realizada por este medio, las colegiaturas de las principales ‘escuelas militarizadas’ en México, que hasta antes de la determinación de la SEP seguían teniendo inscripción abiertas, muestran diferencias importantes según el nivel educativo, los servicios adicionales y la modalidad de estudio.

Hay de todo: desde inscripciones que rondan los 8 mil 600 pesos y colegiaturas mensuales de cerca de 5 mil 500, hasta los internados que alcanzan un promedio de 24 mil 800 pesos al mes, más gastos en uniformes, libros y otros materiales.

En total, las familias convertían desde 60 mil a más de 300 mil pesos por inscribir a sus hijos en estas instituciones, dependiendo del plantel.

Hoy, la indicación de la SEP es que deberá ordenarse la entrega inmediata de la documentación escolar al estudiantado que pudiera verse afectado, incluidos los certificados totales o parciales de estudios.

Además, en caso de que existan pagos efectuados por servicios educativos pendientes de devengar, como reinscripciones, útiles, uniformes o cualquier otro concepto, estos deberán ser reintegrados de manera inmediata por los planteles.

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