En el contexto de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ambos países anunciaron un Plan de Acción bilateral sobre Minerales Críticos, con el objetivo de reducir vulnerabilidades en las cadenas de suministro y fortalecer la seguridad económica y nacional de la región.
El acuerdo fue presentado por el representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, tras una reunión con el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard.
De acuerdo con la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), el plan —calificado como pionero— contempla el desarrollo de políticas y mecanismos comerciales coordinados, entre ellos la identificación de minerales críticos de interés común y la exploración de precios mínimos ajustados en frontera para las importaciones de estos insumos estratégicos.
También se analizará cómo incorporar dichos precios mínimos en un acuerdo plurilateral vinculante sobre el comercio de minerales críticos. “El anuncio de hoy demuestra el compromiso compartido de Estados Unidos y México para abordar las distorsiones del mercado global que han dejado a las cadenas de suministro de minerales críticos de América del Norte vulnerables a interrupciones”, declaró Greer.
El funcionario estadounidense subrayó que el plan representa un paso relevante para profundizar la cooperación bilateral y aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro con socios afines, en un escenario marcado por prácticas no mercantiles y riesgos de coerción económica. En ese marco, Greer reconoció el papel del gobierno mexicano:
“Agradezco al secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, su liderazgo y compromiso para fortalecer la colaboración en minerales críticos y profundizar aún más nuestra alianza estratégica”.
El Plan de Acción será implementado durante los próximos 60 días por la USTR y la Secretaría de Economía, conforme a las leyes de ambos países y con respeto a su soberanía. Entre las medidas previstas se incluye el intercambio de información geológica y cartográfica para dar mayor transparencia al mercado, así como la discusión inicial sobre minerales críticos específicos —como litio, cobalto, níquel, cobre, grafito, tierras raras, aluminio, manganeso y silicio—, considerados esenciales para sectores como la fabricación de baterías, energías renovables y tecnología electrónica.



