El espectáculo de medio tiempo de la final del Mundial 2026 sorprendió a millones de aficionados con una producción repleta de estrellas de la música, figuras del futbol, personajes de televisión y hasta los Muppets, en una presentación que convirtió el descanso del partido en uno de los momentos más comentados del torneo.
El show comenzó de forma espectacular con Madonna, quien apareció interpretando uno de sus éxitos mientras viajaba a bordo de un automóvil que era conducido por la leyenda brasileña Ronaldo. Como copiloto iba otro ícono del futbol, Ronaldinho. Ambos recorrieron los túneles del estadio antes de ingresar a la cancha ante la ovación del público.
Al salir al terreno de juego, una enorme orquesta tomó el protagonismo interpretando “Seven Nation Army”, de The White Stripes, tema convertido en un himno del futbol mundial. Entre los músicos destacaban varios personajes de los Muppets, quienes incluso participaron en el tradicional “remo noruego”, sincronizando el famoso movimiento junto con el resto de la orquesta.
La música cambió de ritmo con la aparición del grupo surcoreano BTS, que hizo cantar al estadio con “Dynamite”, uno de los mayores éxitos de la banda.
Tras la actuación de los artistas coreanos, el escenario dio paso a un breve segmento protagonizado por personajes de la serie Ted Lasso, quienes sostuvieron una conversación antes de dar la señal para la siguiente presentación.
El siguiente en aparecer fue Justin Bieber, quien interpretó parte de su repertorio frente a miles de aficionados reunidos para la final del campeonato.
Posteriormente llegó el turno de Shakira, acompañada por los bailarines mexicanos de Ghetto Kids, con quienes interpretó las canciones oficiales de la Copa del Mundo, desatando una de las mayores ovaciones del espectáculo.
Para el cierre, los Muppets volvieron al escenario con Peggy y René como protagonistas de un número musical dedicado al amor. Conforme avanzaba la interpretación, el resto de los artistas fue incorporándose hasta compartir el escenario en un final conjunto que puso punto final a uno de los espectáculos de medio tiempo más ambiciosos y llamativos en la historia de los Mundiales.



