La noche se pintó de azul en la Ciudad de México. Miles de aficionados de Cruz Azul invadieron Paseo de la Reforma y el Ángel de la Independencia para celebrar el dramático campeonato conseguido ante Pumas UNAM, luego de una final que se definió en los últimos instantes del partido.

El estallido celeste llegó tras el gol agónico de Carlos Rotondi en tiempo de compensación, anotación que le dio a La Máquina la victoria 2-1 en Ciudad Universitaria y desató la euforia de una afición que llevaba años esperando otra noche de gloria.
Apenas sonó el silbatazo final en CU, miles de seguidores comenzaron a movilizarse hacia el Ángel. Algunos llegaron en Metro colgados de banderas, otros en motocicletas haciendo caravanas, en coches tocando el claxon, en bicicletas y hasta corriendo entre gritos y cánticos.
La glorieta se convirtió en un carnaval futbolero: espuma volando por los aires, confeti, humo azul, cerveza, música a todo volumen y decenas de aficionados saltando abrazados mientras retumbaba el clásico “¡Dale, dale, dale Azul!”.
Las calles de Reforma vibraron durante horas con porras, bengalas y cánticos dedicados al equipo cementero. Familias enteras, jóvenes y aficionados de todas las edades se reunieron frente al monumento para celebrar un campeonato que llegó de forma dramática y que hizo explotar a la afición celeste en pleno corazón de la capital.




