El regreso del Club América al Estadio Azteca —ahora denominado Estadio Banorte— dejó más inconformidad que entusiasmo entre los aficionados, luego del empate ante el Cruz Azul.
Aunque el resultado deportivo generó reacciones divididas, las principales críticas se concentraron en las condiciones del estadio, los precios y la organización del evento.
Desde antes del silbatazo inicial, el partido ya estaba rodeado de polémica por el costo de los boletos, que alcanzaron hasta 9 mil pesos, así como por el precio del estacionamiento, que superó los mil pesos.
Ya en el interior, los asistentes denunciaron precios elevados en alimentos y bebidas, con cervezas de hasta 200 pesos, refrescos en 150 pesos y productos como sopa instantánea en 120 pesos, lo que generó molestia en redes sociales.
Además de los costos, aficionados reportaron problemas en la experiencia dentro del estadio. Entre las principales inconformidades estuvieron los nuevos asientos, que fueron calificados como incómodos.
Uno de los puntos más señalados fue la existencia de zonas con visibilidad limitada, donde un muro impedía observar la cancha completa, permitiendo ver únicamente una parte del campo. De acuerdo con testimonios, esos lugares tendrían un costo superior a los mil pesos, lo que intensificó las críticas.
A esto se sumaron fallas técnicas durante el espectáculo de medio tiempo, encabezado por Lasso, donde el audio se interrumpió en varias ocasiones, lo que afectó la presentación y generó nuevas quejas entre los asistentes.
A las fallas dentro del inmueble se sumaron problemas en el ingreso. Aficionados reportaron empujones, confusión en accesos, confrontaciones con elementos de seguridad y presencia de vallas, lo que complicó la entrada al estadio en los momentos previos al partido.
Las quejas se multiplicaron en redes sociales, donde usuarios cuestionaron tanto la logística del evento como la relación entre el costo de la experiencia y las condiciones ofrecidas.
La polémica cobra mayor relevancia debido a que ocurre a pocos días de que el inmueble sea sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026, lo que ha encendido cuestionamientos sobre si el estadio está listo para recibir un evento de talla internacional.



