La zona arqueológica de Teotihuacán, uno de los sitios más místicos de la cultura precolombina de México, sigue dando de qué hablar.
La ciudad teotihuacana es conocida por su importancia, aunque también porque, a pesar de ser una de las culturas más prolíficas del México antiguo, se sabe poco de su historia, convirtiéndose en un enigma cultural.
Uno de los campos de los que se conoce poco es el de su idioma, que revelaría parte fundamental de su historia.
Sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Copenhague presume haber descifrado parcialmente la escritura usada en algunos murales y cerámicas de esta civilización.
Según sus conclusiones, hay indicios de que los teotihuacanos usaron una forma temprana de lengua auto-azteca, una antecesora del náhuatl, el huichol y cora.
Aunque la investigación no es definitiva y aun hay mucho que analizar e investigar, se tienen elementos para abrir una línea sobre el idioma usado en Teotihuacán, lo que podría, con el avance de los estudios, alcanzar más datos de esta civilización mesoamericana, cuyo declive se registró en el 600 D.C.
TEOTIHUACÁN:
Proviene del náhuatl: Teotihuácan, “Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses”, es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades de Mesoamérica durante la época prehispánica.
El topónimo es de origen náhuatl y fue empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus habitantes.
La Ciudad Prehispánica de Teotihuacán fue uno de los centros urbanos más grandes del mundo antiguo, que llegó a concentrar una población mayor a los 100 mil habitantes en su momento de máximo esplendor.
Situada en un valle rico en recursos naturales, Teotihuacán fue la sede del poder de una de las sociedades mesoamericanas más influyentes en los ámbitos político, económico, comercial, religioso y cultural, cuyos rasgos marcaron permanentemente a los pueblos del altiplano mexicano, traspasando el tiempo y llegando hasta nosotros con la misma fuerza y grandeza con que sus constructores la planearon.
El reconocimiento del sitio como patrimonio cultural es universal, pues desde 1987 forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Hoy en día Teotihuacán es reconocida como uno de los testimonios más sobresalientes del urbanismo antiguo y el desarrollo estatal, por lo que es objeto de interés para investigadores de México y el mundo, que a través de distintas disciplinas científicas continúan explorando su complejidad.
Los vestigios arqueológicos de la antigua ciudad son visitados cada año por miles de personas, haciendo del sitio uno de los mayores polos de atracción turística del país.



