¿Infieles? los 6 senadores que han cambiado hasta 3 veces de partido

La Cámara Alta está integrada por 128 legisladores
La Cámara Alta está integrada por 128 legisladores
Senadores.La Cámara Alta está integrada por 128 legisladores
Cuartoscuro
Rivelino Rueda
2017-03-16 |12:34 Hrs.Actualización12:35 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque los 'chapulines' abundan entre nuestros políticos

Al menos seis senadores que llegaron al Senado en 2012 con las siglas del PRD, PT o Movimiento Ciudadano ya “saltaron” hasta tres veces de un partido a otro.

Los casos más representativos son los de la senadora Layda Sansores y el del senador Marco Antonio Blásquez Salinas. Ambos obtuvieron su escaño hace casi cinco años representando a Movimiento Ciudadano (MC), aunque no son militantes ni están afiliados a ese partido político.

Sin embargo, en los “enjuagues” de inicio de Legislatura, Blásquez Salinas –quien llegó por la vía de primera minoría por el estado de Baja California– tuvo que “brincar” de ese partido político al PT para que pudiera alcanzar el número necesario de legisladores (cinco) y se conformara como bancada y obtener las multimillonarias prerrogativas que se le destinan a los grupos parlamentarios.

Hoy, el senador bajacaliforniano es una pieza fundamental de Morena en aquella entidad, sobre todo en Tijuana.

En el caso de Layda Sansores, anunció en abril de 2014 que ya no pertenecía a MC e informó de su incorporación a la fracción del PT, pero al año siguiente compitió con las siglas de Morena como candidata al gobierno de Campeche.

Sin pedir licencia, la polémica legisladora perdió los comicios, regresó a su escaño en la Cámara Alta y se instaló en la bancada petista como una de las principales defensoras del partido de Andrés Manuel López Obrador.

En la misma situación está otro senador del PT, Carlos Manuel Merino Campos, suplente del hoy dirigente de Morena en Tabasco, Adán Augusto López Hernández.

El tabasqueño llegó a su escaño bajo las siglas del PRD en 2014, luego de que López Hernández solicitara licencia, pero luego dio el brinco al grupo parlamentario del Partido del Trabajo, aunque ahora es abierto simpatizante del partido de López Obrador.

En tanto, Benjamín Robles Montoya, quien llegó a la Cámara alta en 2012 bajo las siglas del PRD, el año pasado renunció a ese instituto político porque no fue designado candidato al gobierno de Oaxaca. El senador determinó pasarse al PT y desde ese partido compitió en los comicios de la entidad, en junio de 2016. Pero al perder la elección, el legislador regresó al Senado como petista, aunque se integró de nuevo a la bancada perredista.

Un caso significativo es el de Sofío Ramírez. Llegó con el PRD al Senado por Guerrero. Renunció a su militancia en 2015, cuando aseguró que se iba como independiente, pero al final se sumó a la bancada del Revolucionario Institucional, aunque sigue formando parte del primer círculo del exgobernador de la entidad, Ángel Aguirre, quien no ha renunciado al PRD.

También el senador David Monreal Ávila está en esa situación, luego de que llegó a la Cámara alta bajo las siglas del PT, pero compitió como candidato de Morena al gobierno de Zacatecas, incluso contra un candidato que postuló el propio Partido del Trabajo.

Sin embargo, al perder la gubernatura ante el priista Alejandro Tello Cristerna, Monreal Ávila regresó a su escaño en el Senado y se incorporó de nuevo al grupo parlamentario del PT.