El Senado de hoy es el más caro de los últimos 18 años

Senado de la República.
La Cámara ha duplicado su costo en 18 años
Senado de la República.
La Cámara ha duplicado su costo en 18 años

El Senado de hoy es el más caro de los últimos 18 años

Senado de la República.La Cámara ha duplicado su costo en 18 años
Cuartoscuro
2017-10-13 |06:04 Hrs.Actualización06:04 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque el presupuesto de la Cámara Alta sale de los recursos públicos

Los mexicanos cada vez destinamos más dinero para mantener al Senado de la República. Este recinto legislativo es más caro que hace 18 años, a pesar de que tiene el mismo número de integrantes y hacen las mismas funciones.

Nación321 revisó el presupuesto que se destina desde el año 2000 y hasta el más reciente Proyecto de Presupuesto de Egresos previsto para 2018: resulta que se ha duplicado el presupuesto asignado a la Cámara de Senadores.

Con cifras deflactadas a enero de 2017, el monto aprobado para el ejercicio de la Cámara de Senadores hace 18 años (2000) fue de 2 mil 429 millones 364 mil 130 pesos. El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2018 propone un monto de 4 mil 905 millones 20 mil 157 pesos. Esto equivale a un crecimiento en el presupuesto de 101.9% entre ambos años.

En la evolución del recurso se observan picos del 2003 al 2004 y del 2009 al 2010. Y en general podemos ver un aumento a la asignación presupuestal año tras año.

El presupuesto del Senado se compone de seis partidas generales. La de Servicios personales, que contempla las remuneraciones, la seguridad social, prestaciones y estímulos. Por ejemplo, de aquí sale el dinero para pagar los sueldos de los 128 senadores, quienes ganan 157 mil pesos mensuales cada uno.

Otro rubro son los Materiales y suministros. Aquí se contemplan gastos como alimentos y utensilios, combustibles, vestuario, prendas deportivas, prendas de protección personal e incluso productos químicos y farmacéuticos. 

Por ejemplo, este año el Senado tiene un presupuesto de 4 mil 441 millones de pesos, según el PEF, de los cuales se han ejercido el 64% hasta el 23 de agosto del 2017, de acuerdo con la información administrativa de este recinto. 

DenominaciónPresupuesto ejercido (en mdp)
Servicios personales1,654
Materiales y suministros69.9
Servicios generales1,012
Ayudas y subsidios11
Bienes muebles e inmuebles131.3
Inversión pública40.8
Total2,920

En el rubro de Servicios generales se contempla los gastos en arrendamiento, servicios profesionales y técnicos, servicios financieros y bancarios, publicidad, traslados y viáticos, así como toda clase de servicios básicos como papelería, copias, etc. Las Ayudas y subsidios significa el dinero gastado en ayudas sociales, donativos y transferencias al exterior. 

OPACIDAD

Seguro has oído hablar de las famosas subvenciones y su característica más famosa: la opacidad. Este recurso es parte del presupuesto anual del Senado.

Un análisis hecho por Nación321 de septiembre de 2015 a junio de 2017, la última Legislatura, revela que en el Senado han recibido mil 948 millones 397 mil 674 pesos de subvenciones, de los cuales llevaban utilizados hasta ese entonces mil 168 millones de pesos, según los reportes financieros publicados en su sitio oficial.

El problema es que se trata de dinero que los senadores utilizan para diversas actividades parlamentarias, pero que no tiene la obligación de transparentar al 100% y solo rinden informes cuatrimestrales generales.

El destino del gasto está etiquetado en partidas como Servicios Generales, Servicios Personales, Materiales y suministros, entre otros conceptos. El rubro en el que más gastan es el de Servicios Generales. Sin embargo, no hay detalle de las compras realizadas.

El PRI tiene la mayor tajada del dinero de subvenciones, pues hasta junio de 2017 había recibido 823 millones de pesos. El PAN tuvo a su disposición 589 millones de pesos y el PRD 292 millones.

La opacidad es tal que ni la Auditoria sabe exactamente qué pasa con todo este dinero que se reparten los grupos parlamentarios. 

Por ejemplo, en el informe de la Cuenta Pública de 2015, la Auditoria reportó que no hay información que permita establecer si las subvenciones se gastan de manera "razonable".

Con información de Elidet Soto