La Cámara de Diputados aprobó la reforma que amplía la definición de abuso sexual, y prevé que el silencio o la falta de resistencia por parte de la víctima no puede interpretarse como consentimiento.
Por unanimidad, la propuesta enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum modifica los artículos 260 y 266 bis del Código Penal Federal.
Los diputados de Morena Julio César Moreno y Julieta Vences explicaron que la propuesta establece que el abuso sexual comprende “cualquier acto sexual realizado sin consentimiento como tocamientos, caricias, roces corporales, exhibiciones o representaciones sexuales explícitas”.
Además, se establece que “el consentimiento debe ser libre, voluntario y plenamente válido. No existe consentimiento cuando la voluntad ha sido anulada o viciada mediante violencia, intimidación, engaño, amenazas, abuso de confianza, abuso de autoridad o cualquier situación de vulnerabilidad. Ahora, con esta reforma, el silencio, la pasividad o la falta de resistencia física jamás podrán interpretarse como consentimiento”.
Sin embargo, la reforma redujo la pena vigente, de 6 a 10 años, a otra de 3 a 7 años de prisión.
También se obliga al agresor a reparar de manera integral el daño; se implementarán medidas para evitar la repetición del delito, y se obligará a los agresores a tomar cursos con perspectiva de género.
Otro punto de la enmienda es la ampliación y fortalecimiento de las agravantes, para incluir elementos como abuso de poder, o la utilización de drogas sintéticas, alcohol o medicamentos para anular la voluntad de la víctima, pero también el hecho de que el agresor sea servidor público, profesionista o ministro de culto.




