VIDEO: La emotiva despedida de Rommel Pacheco en Tokio 2020

El clavadista mexicano se despidió de la vida deportiva con un clavado casi perfecto
El clavadista mexicano se despidió de la vida deportiva con un clavado casi perfecto
El clavadista mexicano se despidió de la vida deportiva con un clavado casi perfecto
El clavadista mexicano se despidió de la vida deportiva con un clavado casi perfecto

VIDEO: La emotiva despedida de Rommel Pacheco en Tokio 2020

Adiós, Rommel.El clavadista mexicano se despidió de la vida deportiva con un clavado casi perfecto
Especial
Nación321
2021-08-03 |08:04 Hrs.Actualización08:02 Hrs.

Rommel Pacheco consumó su extraordinaria carrera como clavadista al culminar en el sexto lugar de la gran final de los clavados individuales desde el trampolín de tres metros en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Pacheco Marrufo culminó en la sexta posición con un total de 428.75 puntos, muy por debajo de los lugares de podio tras pifiar en la penúltima ronda, lo cual le costó la medalla cuando más posibilidades tenía.

Pese a ello, Rommel conquistó el corazón de los mexicanos y dejó los Juegos Olímpicos con una emotiva imagen que quedará en la historia.

Al salir de la piscina, Rommel rompió en llanto en conjunto con su entrenadora, Ma Jin, mientras los demás clavadistas le aplaudían desde las gradas por toda su trayectoria olímpica.

De esta manera, el yucateco abandonó el Centro Acuático de Tokio con una maleta llena de alegrías y experiencias que vivirán en la historia de los clavados en México.

En redes sociales Pacheco Marrufo recibió varias muestras de cariño.




SIN GLORIA OLÍMPICA

A sus 35 años y en sus cuartos Juegos Olímpicos, el yucateco no pudo colocar la ‘cereza en el pastel’ en su carrera y se despide del mundo de los clavados para darle paso a los jóvenes.

Con el ‘padre tiempo’ viéndolo desde las gradas, Rommel subía al trampolín para disputar los últimos seis clavados de su trayectoria como atleta.


Con la ilusión puesta en las preseas, el abanderado mexicano se dispuso a saltar por la medalla de bronce ante unos chinos que lucían indomables en los primeros dos lugares.

Al paso de las rondas, Rommel comenzó a escalar posiciones hasta llegar al quinto puesto con dos clavados por realizar y la mira puesta en los primeros sitios.

Para su mala suerte, ejecutó mal su quinto salto y los jueces le otorgaron calificaciones de 3.5 y 3, sepultando sus esperanzas en la alberca olímpica.

Sin embargo, se fajó como solo él lo sabe hacer y cerró su participación con un gran clavado, el cual sería el último de su carrera.