Por cada diagnosticado de COVID-19 puede haber entre 50 y 100 sin síntomas: UNAM

Un matemático de la UNAM explica por qué en los casos podrían crecer exponencialmente
Un matemático de la UNAM explica por qué en los casos podrían crecer exponencialmente

Por cada diagnosticado de COVID-19 puede haber entre 50 y 100 sin síntomas: UNAM

Coronavirus.Un matemático de la UNAM explica por qué en los casos podrían crecer exponencialmente
Cuartoscuro
2020-03-25 |17:40 Hrs.Actualización17:40 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque hasta el momento se reportan 405 contagiados y 5 fallecimientos 

Por cada persona diagnosticada con el nuevo coronavirus en México puede haber de 50 a 100 contagiados asintomáticos que, al creerse sanos, estarían propagando la enfermedad sin saberlo, de acuerdo con el doctor Gustavo Cruz, del Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas de la UNAM. 

“Esta falta de síntomas hace imposible detectar a todos quienes diseminan la infección, que los contagios crezcan muy rápido y que el brote sea difícil de controlar”, aseveró el investigador. 

Esto coloca a México en un escenario donde, aunque los casos reportados a diario por las autoridades aún parecen pocos y de incremento paulatino, en breve crecerán de forma exponencial, es decir, los veremos duplicarse cada dos o tres días.

“A esta subida súbita se le conoce como brote epidémico y debemos estar muy atentos a ella, pues marcará el momento exacto en que deberemos echar a andar medidas de cuarentena más severas, pero a nuestro parecer adecuadas, para lograr el mejor resultado posible”, aseveró el académico. 

El doctor Cruz colabora con científicos y epidemiólogos en el desarrollo de un modelo matemático que anticipa cómo evolucionará la epidemia en México y qué tan efectivas resultarán determinadas estrategias de aplicarse en el momento preciso. 

No podemos replicar los resultados de Wuhan, pero nuestros estimados señalan que, de actuar justo al iniciar el brote epidémico, con cuatro semanas de cuarentena bien podríamos evitar que el número de infecciones se eleve de forma pronunciada y termine por desbordar nuestra capacidad hospitalaria, como ya pasó en Italia y en España”.

Para entender cómo se propaga el COVID-19, señala, debemos remitirnos a un concepto llamado R0 (o número reproductivo básico) que es el número de contagiados por cada infectado y que en este caso estimamos en 2.5, por ello el objetivo de imponer reclusión domiciliaria y distanciamiento social es hacer que esta cifra baje.

Aunque las autoridades chinas reportaron sus primeros casos desde principios de 2020, a muchos países la epidemia los sorprendió con la guardia baja debido a que el nuevo coronavirus puede ser transmitido por infectados sin signos de enfermedad, es decir, por individuos aparentemente sanos.

EL MODELO A SEGUIR

El doctor Cruz considera que las estrategias adoptadas en Wuhan son “un modelo a seguir” y detalla que entre las acciones tomadas tras los primeros casos estaba el decretar una cuarentena de ocho semanas, y tan estricta, que las autoridades de Pekín entregaban comida a la puerta de cada wuhanés para evitarles salir.

“Con ello bajaron el R0 del Covid-19 de 2.5 a 1.7, aunque hablamos aquí de la economía más poderosa del mundo. Desafortunadamente México es una nación pobre que no puede parar dos meses, pero sí hacer todo lo posible para no alcanzar los niveles de Europa. Nuestro modelo matemático dice que es posible lograr un resultado cercano al de los chinos —quizá no tan bueno— si aplicamos 28 días de cuarentena no de manera arbitraria, sino cuando los contagios se eleven de forma exponencial, es decir, justo al darse el brote”.

El doctor Cruz ya tiene experiencia con este tipo de escenarios: en 2009 colaboró con el gobierno del entonces Distrito Federal cuando la epidemia de la influenza AH1N1. “Entonces las autoridades nos advertían que, por sus características, la capital del país no podía cerrar por más de 21 días, y abundaban las quejas formuladas por restauranteros y otros comerciantes por las afectaciones monetarias que este frenón de actividades les provocaba”.

Justo éste es uno de los aspectos que más preocupa al académico, pues además de la amenaza a la salud, el COVID-19 impactará en la supervivencia diaria de infinidad de mexicanos. “Fue muy acertada la decisión de suspender toda actividad en universidades y escuelas por tratarse de lugares que no producen bienes tangibles, ¿pero y en las fábricas y lugares donde laboran personas que viven prácticamente al día?, ¿qué pasará con toda esta gente si las mandas a su casa?, ¿dejarán de cobrar o se le respetará su sueldo?”.

¿QUÉ ESPERAR PARA MÉXICO?

El doctor Cruz señala que los cálculos más optimistas de su modelo matemático arrojan que, si las medidas de cuarentena y distanciamiento social se aplican de manera adecuada, en México podría lograrse un R0 de 1.9. Por ello, en vez de entrar en pánico, la recomendación del académico es entender cómo se propagará la epidemia entre una población totalmente susceptible, es decir, en una integrada por individuos cuyo sistema inmunológico aún no ha creado anticuerpos específicos para combatir al patógeno.

“Por tratarse de un nuevo virus, todos podemos enfermarnos, y ya que puede transmitirse por personas sin síntomas por largo tiempo, probablemente tenemos ya algunos meses conviviendo con él”.

Al dibujar una gráfica de cómo se dan los contagios —detalla el investigador— se observa una curva que alcanza muy rápido un pico (un máximo de casos) y después cae. “Esto es porque a medida que la gente se enferma y se cura —o, en su defecto, muere—, va disminuyendo el número de sujetos proclives a ser infectados”.

La finalidad de estas estrategias es que el pico de infección no se eleve de súbito, por lo que la recomendación del doctor Cruz es que las personas salgan de sus casas lo menos posible durante el tiempo recomendado, pues esto es lo único realmente efectivo a la hora de reducir el R0 (o número reproductivo básico) del Covid-19.