La ‘triste’ historia electoral entre AMLO y el EZLN

Tres elecciones.
Desde la primera candidatura de AMLO, no han parado las diferencias entre ellos
Tres elecciones.
Desde la primera candidatura de AMLO, no han parado las diferencias entre ellos

La ‘triste’ historia electoral entre AMLO y el EZLN

Tres elecciones.Desde la primera candidatura de AMLO, no han parado las diferencias entre ellos
Cuartoscuro
2019-01-01 |18:44 Hrs.Actualización18:44 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque tanto el EZLN como AMLO han representado una opción de cambio para miles de ciudadanos

La relación entre las dos izquierdas mexicanas más conocidas de los últimos tiempos, el Ejército de Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y la encabezada por Andrés Manuel López Obrador ha estado llena de desencuentros y declaraciones que parecen alejar cada día más la posibilidad de una conciliación entre ambos bandos.

Pero, ¿qué pasó entre el ahora presidente y los zapatistas? Aquí te contamos los detalles de esta historia.


2006: ¿AMLO ES REFLEJO DE CARLOS SALINAS?

En 2006, México vivió una elección presidencial marcada por la guerra sucia en contra de AMLO, quien acusó un fraude por parte del candidato vencedor, el entonces panista Felipe Calderón. 

Sin embargo, no solo el PAN y los empresarios tuvieron cosas negativas que decir acerca del tabasqueño, el EZLN también lanzó duras críticas contra López Obrador a quien, de entrada, ni siquiera consideraban una opción política de izquierda, como muchos de sus simpatizantes sí lo han hecho.

En un texto firmado por el subcomandante Marcos llamado La (imposible) ¿geometría? del Poder en México, publicado en junio de 2005 cuando AMLO ya se perfilaba como candidato natural del PRD a la Presidencia, el vocero del EZLN le recordó que su proyecto no era de izquierda sino de centro y “el centro no es más que una derecha moderada”.

Y la crítica del subcomandante fue más lejos al señalar que “la imagen de Carlos Salinas construida por AMLO es, en realidad un espejo”. Aquí debemos recordar que para el tabasqueño, Salinas de Gortari es uno de los grandes líderes de la “mafia del poder”, la cual según él le robó la Presidencia en 2006 y es culpable de la mayor parte de los problemas de México.

Desde ese momento, el posicionamiento del Ejército Zapatista fue claro: no iban a apoyar la candidatura de Andrés Manuel al considerar que no existían diferencias reales entre él y las otras opciones.

A principios de 2006, el EZLN iniciaría La Otra Campaña, con la cual visitaría varios estados del país buscando escuchar a las personas y realizar alianzas con movimientos de izquierda no electorales. Así, el Ejército Zapatista hizo una especie de contracampaña a la presidencial y marcaba, una vez más, su distancia con todos los contendientes y todos los partidos políticos.

Las diferencias llegaron hasta los círculos intelectuales y académicos. Mientras algunos criticaban el llamado del EZLN a no votar, otros apoyaban su decisión. Un artículo del periódico La Jornada dio cuenta de algunos de esos testimonios, por ejemplo, el de Luis Villoro, investigador de la UNAM, quien dijo que apoyar el abstencionismo era “hacerle el juego” a la derecha del PAN y el PRI.

Por su parte, las catedráticas Fernanda Navarro y Magdalena Gómez explicaban que La Otra Campaña no estaba fomentando la abstención y menos aún impulsaba el voto contra el tabasqueño, aunque la segunda reconoció que entre los simpatizantes de ese movimiento se tenía la idea de que no debían votar por López Obrador.

Finalmente, Felipe Calderón fue declarado ganador de la elección por tan solo 0.56% más votos que AMLO. El subcomandante Marcos afirmó días después de la jornada electoral que López Obrador había ganado la elección y que contra él operaba un fraude desde el gobierno y las altas esferas del PAN.

Pero, eso sí, el líder zapatista aprovechó la oportunidad para calificar como una “estupidez” las aseveraciones de que el EZLN y La Otra Campaña tuvieron que ver con la derrota del exjefe de gobierno capitalino.

2012: INVITACIONES FALLIDAS

Desde antes de que iniciaran las campañas electorales de 2012 quedó claro que, una vez más, el EZLN y AMLO no encontrarían la forma de conciliar sus diferencias. Desde marzo de 2011, el subcomandante Marcos desestimaba el proceso electoral que se avecinaba, al considerarlo una medida para superar la crisis que Felipe Calderón y la guerra contra el narco habían iniciado.

En noviembre de ese mismo año, López Obrador lanzó un mensaje al Ejército Zapatista en el cual, los invitaba a "rectificar" su posicionamiento, eso sí, después de recordar que en 2006 lo llamaron "fascista" y que eso influyó en la elección.

“Les pido que lo reflexionen libremente, que no se vuelva a cometer el error de 2006, de descalificar. Porque sin que se lo propusieran, el que nos descalificaran y decir que éramos lo mismo, ayudó a la derecha”, declaró Andrés Manuel, quien contendía por segunda ocasión por la Presidencia de México.

Si esto era un intento de reconciliación, definitivamente no funcionó. A los pocos días de aquél mensaje, reapareció el subcomandante Marcos listo para contestar a los dichos del tabasqueño.

Aunque sin mencionarlo por su nombre pero haciendo referencia a AMLO, Marcos aseguró que no acababa de “madurar y reconocer sus errores y tropiezos” y que predicaba sus ambiciones en el amor, pero “a la derecha”.

El dirigente zapatista también dijo que el discurso de Andrés Manuel era más cercano al de Gaby Vargas y Cuauhtémoc Sánchez que al de Alfonso Reyes.

¿Cómo acabó ese proceso electoral? No hubo sorpresas, el EZLN no apoyó la candidatura Andrés Manuel y el tabasqueño perdió por un margen considerable contra el priista Enrique Peña Nieto.

2018: 'EL RAYO DE ESPERANZA' QUE SE ESFUMÓ

Una nueva oportunidad llegó para AMLO y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional de ‘limar asperezas’ en 2018, pero tampoco llegaron a aliarse.

Desde 2016 las hostilidades llegaron cuando se hizo de conocimiento público que el EZLN contemplaba la idea de lanzar una candidatura indígena a la Presidencia, lo cual el tabasqueño no vio con buenos ojos y criticó que en las dos elecciones pasadas llamaron a no votar, aunque matizó indicando que estaban en su derecho de contender.

Tiempo después, López Obrador trataría de ganar puntos con los zapatistas, al darse a conocer que la aspirante independiente indígena, María de Jesús Patricio, Marichuy, no alcanzó las firmas necesarias para lograr su candidatura. El tabasqueño, y entonces tres veces candidato presidencial, pidió que se le incluyera en la boleta electoral.

Pronto llegaría un nuevo desaire para AMLO, pues aún con su candidata independiente fuera de la contienda, el Consejo Nacional Indígena (CNI), organización ligada al EZLN, decidió que no lo apoyarían en la elección de 1 de julio.

Esa fue solo la primera de varias negativas hacia el presidente de México. En mayo de 2018, el padre Alejandro Solalinde invitó vía telefónica a Marichuy y al CNI a unirse a la campaña de López Obrador, pero su invitación fue rechazada.

En abril pasado surgió un rayo de esperanza, ya que el subcomandante Galeano (antes Marcos) dirigió palabras amables al tabasqueño al afirmar que se trataba de un "respiro" por lo cual, consideraba que el "capital" operaría para evitar su triunfo. 

Sin embargo, pronto se desvaneció la nueva amabilidad de los zapatistas hacia el morenista, pues apenas se anunció el triunfo de AMLO, el EZLN publicó un desplegado firmado por los subcomandantes Galeano y Moisés en el que aseguraban que el nuevo gobierno decepcionaría.

Muy al estilo del EZLN, con analogías y sin mencionar explícitamente el nombre de Andrés Manuel, dijeron que aunque se cambió al capataz, "el finquero sigue siendo el mismo".

Ya en el periodo de transición, el padre Solalinde informó que había un acercamiento por parte de los equipos del EZLN y de AMLO a través de una carta que sería entregada por él; sin embargo, más tardó el religioso en decirlo que el Ejército Zapatista en salir a desmentirlo.

Esta es la triste historia electoral entre AMLO y el EZLN, que este 1 de enero de 2019 celebró 25 años de levantarse en armas.