Estudiantes de la UNAM fabrican caretas y las donan a hospitales

Estudiantes de la FES-Aragón utilizan impresoras 3D para fabricar caretas
Estudiantes de la FES-Aragón utilizan impresoras 3D para fabricar caretas

Estudiantes de la UNAM fabrican caretas y las donan a hospitales

Ayuda.Estudiantes de la FES-Aragón utilizan impresoras 3D para fabricar caretas
UNAM Global
2020-04-27 |09:17 Hrs.Actualización09:17 Hrs.

Estudiantes de la FES-Aragón de la UNAM fabricaron y donaron un centenar de caretas a personal del Hospital General Regional Fidel Velázquez Sánchez, ubicado en Ecatepec y el cual ha tenido tenido escasez de material de protección para atender casos de COVID-19. 

Quienes fabricaron las caretas son un grupo de alrededor de 40 estudiantes de Ingeniería Mecánica, liderados por el profesor Neftalí Elorza, quienes con material donado o comprado por ellos, piezas modeladas en impresoras 3D instaladas en sus hogares e incluso con pedazos de foamy cortados con cúter y regla sobre un restirador, fabricaron y ensamblaron los productos.

“Somos alrededor de 40 estudiantes de Ingeniería Mecánica de la FES-Aragón que, junto al profesor Neftalí Elorza López, colaboramos en la iniciativa Coronavirus Makers México a fin de apoyar en estos tiempos tan difíciles”, señala Andrea Jasso, la encargada (junto con su compañero Eduardo Barragán) de entregar el donativo el 22 de abril pasado, de acuerdo con UNAM Global

“Es duro enterarte de las condiciones en que opera esta gente. Quien nos recibió fue la enfermera Marisol Guerrero y ella nos relató que, aunque la crisis sanitaria ha escalado, no han recibido respaldo suficiente del gobierno —monetario ni de equipo—, por lo que han sacado de sus bolsillos para adquirir insumos quirúrgicos, batas y cubrebocas, pero no les ha sido suficiente y por eso nos contactaron”, abundó. 

Las caretas, según expertos, son necesarias para evitar los aerosoles expelidos por los enfermos al toser, hablar o hasta respirar; sin embargo, debido a su alta demanda en el mundo entero no se encuentran ya en ninguna parte. “La pregunta aquí es, si sabemos cómo, ¿por qué no las manufacturamos nosotros?”, señala Andrea.

“El costo de cada una oscila entre 35 y 40 pesos y hacerlas nos lleva dos horas y media por pieza en una impresora 3D. Eso parece mucho si consideramos que a una fábrica le toma pocos segundos manufacturar miles en serie, pero el asunto es que nos las hay. Quienes estamos en la iniciativa hemos invertido semanas en crear estos objetos de forma casi artesanal, pero siendo lo más rápidos posible ya que sabemos que se necesitan con urgencia y ahora”, indicó.