El impuesto a los refrescos afecta a los pobres y no reduce el consumo: ANPRAC

IEPS.
La carga impositiva la tienen que pagar los sectores más desprotegidos
IEPS.
La carga impositiva la tienen que pagar los sectores más desprotegidos

El impuesto a los refrescos afecta a los pobres y no reduce el consumo: ANPRAC

IEPS.La carga impositiva la tienen que pagar los sectores más desprotegidos
Cuartoscuro
2019-10-24 |07:19 Hrs.Actualización07:19 Hrs.


CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque al final de cuentas el consumidor sigue bebiendo refrescos y termina pagando más por ellos

Aunque pareciera una buena intención subirle el impuesto a los refrescos para que los mexicanos disminuyan su consumo, la realidad es que el gravamen afectó a los mexicanos más pobres y aún así no dejaron de consumir bebidas saborizadas. 

Hace cinco años, en 2014, se implementó el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas saborizadas de 1 peso por litro y se planteó la actualización de la cuota conforme a la inflación cuando se acumulara 10%. Actualmente se paga 1.17 pesos por cada litro de bebida. Sin embargo, el consumo no se redujo, de acuerdo con datos oficiales como el INEGI.

En el Paquete Económico 2020 se plantea que la cuota del IEPS a bebidas saborizadas cambie su mecánica de actualización por inflación real de forma anual. 

Sin embargo, lo más preocupante para los mexicanos es que casi dos terceras partes del impuesto lo terminan pagando los estratos más pobres, de acuerdo con la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares (2016) que realiza el Inegi. El porcentaje restante lo cubre la clase media y alta, pero es la clase social más baja quien más resiente el impuesto.

Las bebidas saborizadas tienen una doble tributación, ya que además de pagar la cuota del IEPS también pagan el 16% de Impuesto al Valor Agregado (IVA), sumando así una carga tributaria cercana al 30%.

IMPUESTO DE LOS POBRES

Los mexicanos mantiene a los refrescos como una de sus bebidas favoritas. Y solo el primer año tuvo un efecto en la reducción de su consumo, luego el nivel de consumo volvió a subir. 

Después de cinco años de analizar los patrones de consumo, los mexicanos siguen consumiendo refrescos pese al impuesto. El problema es que ante el encarecimiento de la bebida tienen que hacer mayores sacrificios para obtener el mismo producto. 

Los datos de Coneval arrojan que 20% de los mexicanos no les alcanza su salario para obtener una canasta básica alimentaria. 

La industria refresquera, de la que dependen 127 mil familias mexicanas, señala que las gaseosas solo representan entre el 5% y el 6% de las calorías totales de los mexicanos. 

De acuerdo con el Inegi, el 58% de los mexicanos no realizan actividad física, sumado a que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el promedio diario de ingesta calórica de los mexicanos es de más de 3 mil kilocalorías por persona, 50% más de la recomendación de la OMS.

De acuerdo con la ANPRAC, actualmente el 50% de las bebidas de su portafolio son bajas o sin calorías y se ha reducido en 7% el contenido calórico previo a la implementación del IEPS.