El día en que un presidente mexicano censuró (por ley) a la prensa opositora

Cerrado a la crítica.
El presidente Santa Anna no era el más abierto a leer a los medios opositores y los reprimió con una ley
Cerrado a la crítica.
El presidente Santa Anna no era el más abierto a leer a los medios opositores y los reprimió con una ley

El día en que un presidente mexicano censuró (por ley) a la prensa opositora

Cerrado a la crítica.El presidente Santa Anna no era el más abierto a leer a los medios opositores y los reprimió con una ley
inehrm.gob.mx
2018-04-25 |06:29 Hrs.Actualización06:29 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque la libertad de prensa ha sido acosada y atacada a lo largo de la historia

¿Te imaginas que, por ley, los medios de comunicación no pudiesen criticar al Presidente o a su gobierno? Pues en México pasó algo por el estilo.

 Un día como hoy, pero hace 165 años (en 1853), se promulgó en México una ley que iba en contra de la libertad de imprenta: la Ley Lares. ¿Cuál es la historia de esta legislación y de qué iba? Te contamos. 

SIN CRÍTICAS, PLIS

Un 25 de abril pero de 1853, el entonces presidente de México, Antonio López de Santa Anna (quién gobernó a México en 11 ocasiones, entre 1833 y 1855) decretó la Ley de Imprenta (conocida como Ley Lares) para acabar con la prensa opositora.

Durante su último periodo como mandatario, Santa Anna se fijó la tarea de gobernar apoyándose en los más destacados conservadores de la época, encabezados por Lucas Alamán. 

En aquel entonces, Teodosio Lares fungía como ministro de Justicia, Negocios Eclesiásticos (sí, existía este rubro gubernamental) e Instrucción Pública. Y sí, fue este personaje quien creó la ley que posteriormente fuera popularmente conocida con su apellido. 

Teodosio Lares. Fuente/Juristas UNAM

Cuatro días después de asumir su último mandato presidencial, López de Santa Anna decretó la Ley Lares.

¿DE QUÉ IBA ESTA LEY?

Entre otras cosas, la ley señalaba que eran abusos de imprenta los escritos subversivos, sediciosos, inmorales, injuriosos y calumniosos.

En su artículo 23, la ley consideraba subversivos aquellos impresos contrarios a la religión católica, los que atacaran al "Supremo Gobierno" y los que insultaran su decoro.

En tanto, el artículo 28 consideraba como injuriosos y calumniosos los escritos aunque se disfracen con sátiras, invectivas, alusiones, alegorías, caricaturas, anagramas o nombres supuestos.

Aún más: el artículo 42 establecía la facultad del presidente de la República para suprimir cualquier periódico como medida de "seguridad general".

"Esta ley hizo que dejaran de existir El Monitor Republicano, El Instructor del Pueblo y El Telégrafo. El periódico conservador El Siglo XIX, creyó posible continuar su línea editorial bajo el régimen, pero al ser también multado y censurado, se limitó a publicar disposiciones oficiales y noticias generales", refieren datos históricos del gobierno mexicano. 

La Ley Lares es la más opresiva de las que se dictaron en el siglo 19. A tal grado fue la censura que “en provincia sólo subsisten los periódicos oficiales, y en la capital varios órganos liberales desaparecen”. (…) Esta ley acalló a editores, persiguió a escritores y, como consecuencia, la producción editorial disminuyó", indica la historiadora Laura Suárez de la Torre.

Dicha legislación fue derogada cuando Santa Anna fue derrocado por la Revolución de Ayutla, un plan de los liberales que se levantaron en armas en Ayutla, Guerrero, dirigidos por Florencio Villareal, Juan Álvarez e Ignacio Comonfort, entre otros. 

El Plan de Ayutla se pronunció por el desconocimiento del gobierno de Santa Anna; la elección de un congreso constituyente, y en contra de la venta de la Mesilla (región al norte de los actuales estados de Sonora y Chihuahua).