¿Acoso o torpe seducción?: el tema que está generando debate internacional

La delgada línea.
Interpretar las intenciones de otra persona puede ser la diferencia entre insinuación o acoso
La delgada línea.
Interpretar las intenciones de otra persona puede ser la diferencia entre insinuación o acoso

¿Acoso o torpe seducción?: el tema que está generando debate internacional

La delgada línea.Interpretar las intenciones de otra persona puede ser la diferencia entre insinuación o acoso
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2018-01-11 |13:12 Hrs.Actualización13:59 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque la violencia contra las mujeres es un tema que debe entenderse, atenderse y regularse

¿Robarle un beso a alguien es acoso sexual o solo una insinuación torpe? Esta pregunta ha levantado la polémica y acaparado la atención internacional en las últimas semanas. 

Ya todos conocemos el movimiento #MeToo, en el que un grupo de actrices (y miles de seguidores alrededor del mundo) exigen que cesen las prácticas reprobables por parte de los hombres, y que hizo visible el problema de acoso y violencia contra las mujeres; sin embargo, ya surgió la contraparte. 

Se trata de la postura de la actriz francesa Catherine Deneuve y otras mujeres de Europa, quienes afirman que los hombres están siendo tratados injustamente y que deberían de ser libres de intentar conquistar a las mujeres.


"La violación es un crimen. Pero el flirteo insistente o torpe no es un delito, ni la caballerosidad una agresión machista", afirmaron personalidades como la actriz Catherine Deneuve, la escritora Catherine Millet, la editora Joëlle Losfeld o la actriz Ingrid Caven en una carta, publicada en el diario Le Monde.

Las actrices reconocieron que el caso Weinstein provocó "toma de conciencia" sobre la violencia sexual contra las mujeres, pero, según ellas, está generando odio a los hombres y a su sexualidad.

La respuesta no se hizo esperar por un grupo de feministas francesas quienes aseguraron que las actrices estaban defendiendo el derecho de los hombres a "importunar" y lamentaban que cada vez que una mujer alza la voz para denunciar un hecho hay resistencia por parte del mismo género.

La polémica llegó a México y Noticieros Televisa realizó un debate este jueves entre Martha Lamas, una investigadora de la UNAM y distinguida feminista, y Catalina Ruiz Navarro, periodista y también defensora del feminismo. Te dejamos lo que dijeron en el debate, ¿y tú de qué lado estás?

SEDUCCIÓN Y GALANTERÍA

Para Marta Lamas, la seducción insistente o torpe no es un delito, por lo que la galantería masculina no es una agresión machista.

"Eso no quita que haya formas de galantería que son agresivas y que en el contexto en el que surge el movimiento #MeToo, se habla de prácticas muy sostenidas en medio de poder en donde mujeres de todos los sectores laborales, para acceder a un empleo, se tienen que acostar con sus jefes", explicó.

En contraste, Catalina Ruiz-Navarro opinó que el movimiento #MeToo en ningún momento ha ido contra el coqueteo.

"Creo que a todas las personas nos gusta sentirnos deseadas por quienes nos atrae, porque tenemos una dimensión sexual, eso no se debe borrar de la vida social, pero hay formas en las que los hombres usan estas prácticas para hacerte sentir dominada y que invadan tu cuerpo, es una cosa bien complicada porque esto se da de forma sutil, a veces con miradas con las que te quieren "poner en tu sitio", dijo Ruiz Navarro.

La periodista aseguró que si una persona que te gusta y deseas te dice groserías al oído, está bien porque estás consintiendo a eso.

"El problema es cuando se está avanzando sobre los cuerpos de otras personas desde una posición de poder que no te permite a ti, dar o negar consentimiento; creo que en esta discusión se hacen tontos algunos, todos sabemos la diferencia entre sano coqueteo y acoso", agregó.

Aquí puedes ver el debate completo:


HAY DE GUSTOS A GUSTOS

Hay mujeres a las que les gusta que les pongan la mano de cierta manera, o que les coqueteen de cierta manera, expresó Marta Lamas, quién agregó que debe haber una crítica al puritanismo con el que se ha tratado el tema del acoso.

"Debemos empezar a ver la complejidad, los matices y lo que está en el fondo de la discusión, empezar a cuestionar la idea de que todas las mujeres siempre son víctimas y los hombres, victimarios: ni todas son víctimas ni todos son victimarios, claro que hay de ambos bandos y a distintos niveles. Ahora bien, las víctimas están situadas en distintos niveles, no es lo mismo una víctima de una violación, a una de acoso o la que se sintió ofendida por un piropo y arma un súper pedo por eso", dijo Lamas.

NO A LA JUDICIALIZACIÓN DEL TEMA

Para Catalina Ruiz-Navarro, la solución a los casos de acoso sexual no puede ser legal y penal porque se empezaría a definir al acoso de formas en las que no se puede.

"El acoso no está en las palabras que se usan sino en la intención y el contexto que se da, sobre todo cuando hay una desigualdad de poder. Puede ser que el hombre tenga una intención y la mujer la interprete de otra manera, se da todo el tiempo, pero es distinto cuando te sientes amenazada, si el beso hay que robarlo, ¿para qué?", comentó.

Marta Lamas destacó que en el tema del deseo no todo se puede explicitar previamente.

"Creo que lo que se está discutiendo en el fondo es un cambio en las relaciones hombre-mujer, porque había muchas cosas que los hombres daban por sentado de las mujeres y ahora tienen que pensarlo de manera distinta, pero para mí el juego del erotismo implica cierta sorpresa, arrojo, un cierto robar un beso, incluso", consideró.

EROTISMO MODERADO

Catalina Ruiz Navarro aseguró que el erotismo no puede ser por obligación porque no hay nada más sexy que por consentimiento y aceptar que la otra persona te toque o te bese.

"Los humanos estamos capacitados para leer estas señales no verbales, el problema es que a los hombres nunca les han dicho que tienen que buscar señales de consentimiento en la mujer a la que se le acerca, porque los han educado para pensar que son cosas de las que pueden servirse, el consentimiento de las mujeres no está en el centro y los inculcan a que actúen conforme a su deseo", destacó.

Marta Lamas coincidió en que hay hombres que por el tipo de educación y condicionamiento social que tuvieron, creen que cierto tipo de abordaje a una mujer es lo que quieren las mujeres.

'LAS VENTAJAS'

Las especialistas reconocieron que existen mujeres que han obtenido ventajas de su capital erótico para conseguir avanzar en la vida. 

"A veces los hombres pueden malentender esos mensajes, vivimos en el patriarcado en donde muchas mujeres usan ese capital erótico. Yo puedo entender que haya piropos de hombres que resulten desagradables para una mujer, pero eso no es acoso, porque el acoso implica cierta constancia, una grosería, manoseo, miradas amenazantes, una relación de poder, no es lo mismo que un compañero de trabajo te diga algo a que te lo diga tu jefe", dijo Marta Lamas.

Para Catalina Ruiz Navarro, no se debe juzgar el uso del capital erótico de las mujeres para lograr beneficios.

"¿En qué terrible mundo estamos en que para conseguir lo que queremos las mujeres todavía nos vemos obligadas a usar un capital erótico? Yo no puedo juzgarlas porque en un mundo de adversidades como es el patriarcado, cada mujer le hace como puede, pero es terriblemente indignante que esto sea una manera de avanzar", puntualizó la periodista.