3 veces que la presión social sí cambió decisiones políticas

Protestas.
Desde las calles cientos de ciudadanos se han manifestado en contra de estos temas
Protestas.
Desde las calles cientos de ciudadanos se han manifestado en contra de estos temas

3 veces que la presión social sí cambió decisiones políticas

Protestas.Desde las calles cientos de ciudadanos se han manifestado en contra de estos temas
Especial
2018-12-20 |06:08 Hrs.Actualización06:07 Hrs.
CREEMOS QUE IMPORTA POR...

Porque AMLO ya enfrentó las primeras protestas en su gobierno 

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, se enfrentó a la presión social por el recorte a las universidades que venía en su Proyecto de Presupuesto de Egresos 2019. 

Sociedad civil, así como las autoridades de la UNAM, el IPN y la UAM alzaron la voz exigiendo al presidente y los diputados que no se aplicaran las reducciones en el presupuesto.

A través de redes sociales y bajo el hashtag #NoALaReducción y #ContraLaEducacciónNo, colectivos, actores, universitarios, rectores y directores, pusieron de manifiesto que el presupuesto para 2019 no podía aprobarse bajo esos criterios.

La presión fue tanta que el propio López Obrador aceptó su error y aseguró que ajustaría el presupuesto a las universidades mediante una reducción a las secretarías de estado en gastos de operación.

Pero esta no es la única protesta que nació de la sociedad civil y que logró tumbar algunas decisiones políticas. Aquí te dejamos más casos donde alzar la voz sí funcionó

AEROPUERTO EN ATENCO

El conflicto tuvo su origen desde que el expresidente Vicente Fox planeó la construcción de un nuevo aeropuerto en la Ciudad de México. Sin embargo, fue en 2002 cuando el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) se opuso a la construcción de la obra en los terrenos de San Salvador Atenco y Texcoco que serían expropiados.

Fuente: Cuartoscuro

En el blog del Frente se describe que "denunciamos una y otra vez las maniobras que desde el gobierno federal se operaban para despojar a las comunidades de la tierra". El precio que pretendía pagar el gobierno federal era muy bajo, tan solo 7.20 pesos por cada metro cuadrado de temporal y 25 pesos en las tierras de riego, según El Universal.

En agosto de 2002 y luego de enfrentamientos previos, manifestaciones y bloqueos, el gobierno canceló el proyecto y el Frente de Pueblos cobró fuerza por la defensa de los predios. 

Sin embargo, en 2006, el conflicto revivió cuando el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, ordenó un operativo en contra de integrantes del FPDT y habitantes de Texcoco tras un conflicto que inició por el reacomodo de unos vendedores de flores, pero que tenía como trasfondo la cancelación del proyecto aeroportuario. 

Fuente: Cuartoscuro

El saldo fue de dos muertos, 207 personas detenidas, 146 detenciones arbitrarias, denuncias por violación a 26 mujeres, golpizas a reporteros y extranjeros, así como quejas ante Derechos Humanos.

NAIM

Pero esta tampoco fue la 'muerte' del ambicioso proyecto, ya que en el sexenio de Enrique Peña Nieto al frente del Ejecutivo Federal, una vez más se decidió la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) en los territorios de Texcoco, lo que trajo de nuevo las protestas del FDPT, grupos ecologistas y ciudadanos.

Fuente: Cuartoscuro

En esta ocasión, los trabajos iniciaron y llegaron a un importante avance pese a la oposición del Frente y del entonces candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, quien en repetidas ocasiones afirmó que al llegar a la Presidencia cancelaría el proyecto.

Ya durante las campañas electorales, las presiones del FPDT y ciudadanos inconformes con la construcción del NAIM continuaron, al grado que el equipo de AMLO incluso realizó recorridos por las zonas para escuchar las impresiones de los habitantes.

Al final, López Obrador se decidió por realizar una consulta ciudadana para preguntar si los mexicanos querían que se continuara con el aeropuerto en esa zona o si, en su lugar, preferían la habilitación comercial de una parte de la base militar de Santa Lucía.

Fuente: Cuartoscuro

La consulta terminó con la cancelación del NAIM después de que el 69.95% de los participantes votaran por habilitar Santa Lucía, es decir, por no continuar con la construcción en el lago de Texcoco.

LEY DE SEGURIDAD INTERIOR

Una de las más controvertidas iniciativas del sexenio anterior fue precisamente la ley que pretendía regular las actividades de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad. 

La Cámara de Diputados aprobó la ley el 30 de noviembre de 2017 con 248 votos a favor, 115 en contra y 48 abstenciones, tras lo cual la iniciativa se fue al Senado de la República para su discusión y final aprobación con 71 votos a favor, 34 en contra y 3 abstenciones, esto pese a las protestas ciudadanas y las acciones colectivas como la iniciada por  #SeguridadSinGuerra, el cual lanzó una campaña para que todos los mexicanos que estuvieran en contra de dicha ley enviaran mensajes al entonces presidente Enrique Peña Nieto. También hubo protestas en las calles.

Fuente: Cuartoscuro

Todo parecía ser inamovible hasta que distintas instituciones como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), el Congreso Nacional Ciudadano y Movimiento Ciudadano solicitaron acciones de inconstitucionalidad en contra de la Ley de Seguridad Interior ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Finalmente, un año después, en noviembre de este 2018, la SCJN decidió con 9 votos a favor y uno en contra que la Ley de Seguridad Interior era invalida en su totalidad ya que el Congreso no tiene las atribuciones para legislar en esa materia.

Fuente: Cuartoscuro