Desde la época prehispánica el culto a la muerte ha sido uno de los elementos básicos de la cultura mexicana, lo que dio paso a la celebración del Día de Muertos, la cual se conmemora los días 1 y 2 de noviembre.
La festividad simboliza el retorno transitorio de las almas de los seres queridos que fallecieron al mundo de los vivos para convivir con sus familias.
Los festejos de esta temporada han trascendido fronteras, a tal grado que son considerados como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Sin embargo, en los últimos años las celebraciones se han transformado por la influencia estadounidense, es específico por las películas de Hollywood; en Nación321 te contamos por qué.
¿COMO NACIÓ EL GRAN DESFILE DEL DÍA DE MUERTOS EN LA CDMX?
En la actualidad, las catrinas monumentales, esqueletos gigantes; así como desfiles multitudinarios, disfraces y música se han vuelto una imagen habitual del Día de Muertos.
Tal es el caso del Desfile del Día de Muertos que se lleva a cabo en la Ciudad de México, pero este evento no es propio de las autoridades capitalinas ni del gobierno federal, pues comenzó con el rodaje de la película Spectre, protagonizada por Daniel Craig, en su papel de James Bond.
En una de las escenas se muestra una celebración espectacular, llena de personajes disfrazados y enormes figuras alusivas a la muerte.
Desde ese entonces, las autoridades mexicanas aprovecharon el furor de la cinta para realizar el megadesfile en 2016, un año después del estreno de la película.
Fue tan grande el éxito nacional e internacional que esta celebración se volvió una tradición, pues lleva ya 10 años atrayendo turistas de todo el mundo y es uno de los principales eventos del Día de Muertos.
En este sentido, el maestro Roberto Montalvo, académico de las licenciaturas en Mercadotecnia y Administración de la Hospitalidad de la Universidad Iberoamericana, explicó que dicha festividad ha ido transformándose con el tiempo y ha adquirido una nueva dimensión comercial e internacional.
El especialista explicó que el crecimiento del Día de Muertos como espectáculo ha sido gradual.
“Responde tanto a estrategias turísticas mexicanas como a la influencia de productos culturales extranjeros”, indicó.
No obstante, advirtió que este éxito también plantea un desafío: “aprovechar el interés mundial sin permitir que las nuevas narrativas desplacen el significado cultural de las tradiciones que les dieron origen”.
El especialista, señaló que las estrategias de entretenimiento y mercadotecnia han contribuido a proyectar el Día de Muertos mucho más allá de los espacios donde tradicionalmente se celebraba.

¿ESTADOS UNIDOS NOS ESTÁ DICIENDO CÓMO CELEBRAR EL DÍA DE MUERTOS?
El experto de la Ibero mencionó que la influencia de producciones como Spectre y la película animada Coco, de Disney y Pixar, plantea una discusión sobre la representación internacional de la cultura mexicana.
“Aunque estas obras han contribuido a despertar curiosidad por el Día de Muertos, también presentan interpretaciones artísticas que no necesariamente reflejan la diversidad histórica, regional y comunitaria de la festividad”, dijo.
En este sentido, Montalvo subrayó que las narrativas utilizadas en desfiles, espectáculos y productos culturales deben guardar relación con la realidad del patrimonio mexicano.
“Tenemos que trabajar un poco más en que las narrativas que se pongan en estos desfiles, en estas fiestas hagan sentido con la realidad cultural de México”, sostuvo.
¿CÓMO ES LA REALMENTE LA CELEBRACIÓN DEL DÍA DE MUERTOS?
En México la celebración del Día de Muertos varía en cada estado y municipio, pero algo que hay en común es que cada año muchas familias colocan ofrendas y altares decorados con flores de cempasúchil, papel picado, calaveritas de azúcar, pan de muerto, mole o algún platillo que le gustaba a sus familiares que partieron al más allá.
Además, al igual que en tiempos prehispánicos, también se coloca incienso para aromatizar el lugar.

Las festividades incluyen adornar las tumbas con flores y muchas veces hacer altares sobre las lápidas, lo que en épocas prehispánicas tenía un gran significado, ya que se pensaba que ayudaba a conducir a las ánimas a transitar por un buen camino tras la muerte.
La tradición mexicana indica que, para facilitar el retorno de las almas a la tierra, se deben esparcir pétalos de flores de cempasúchil y colocar velas trazando el camino que van a recorrer para que estas almas no se pierdan y lleguen a su destino. En la antigüedad este camino llegaba desde la casa de las familias hasta el panteón donde descansaban sus seres queridos.

Hay regiones de la República en las que las celebraciones son muy emblemáticas como en la Ciudad de México, particularmente en la alcaldía Tláhuac, donde se encuentra un pequeño poblado llamado Mixquic, que significa “donde hay mezquite”.
Este es uno de los lugares más visitados durante estos días, pues su celebración se apega a las tradiciones mexicanas y se lleva a cabo conjuntamente con la feria del pueblo. El día 2 de noviembre se realiza “La Alumbrada”, donde miles de velas iluminan las tumbas decoradas con flores.
En el estado de Oaxaca, la celebración de Día de Muertos es una de las más significativas, ya que los altares se adornan con un mantel blanco o papel picado y se divide en escalones; el primero representa a los abuelos y adultos, mientras que el segundo o sucesivos son para todos los demás.
Otros estados y lugares destacados en México durante esta festividad son:
- Janitzio y Pátzcuaro en Michoacán
- Xochimilco en la Ciudad de México
- Cuetzalán en Puebla, entre otros
Sin duda, el Día de Muertos es una celebración a la memoria de quienes ya partieron y un ritual que privilegia el recuerdo sobre el olvido.




