De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), oficialmente la temporada de lluvias en México comenzó el 15 de mayo, por nuestros litorales en el océano Pacífico.
Y sí, desde entonces, en México ha llovido de manera importante, pues además, el temporal de precipitaciones se aceleró el 1 de junio por la conexión geográfica con el océano Atlántico, vía Golfo de México y el Mar Caribe.

A poco menos de la mitad de la temporada de lluvias en el país, que se prevé termine el próximo 30 de noviembre, en Nación321 hacemos una revisión de cómo se han nutrido las principales presas del país.
SISTEMA CUTZAMALA
El Cutzamala es el sistema hídrico más importante del Valle de México y aglutina siete presas distribuidas en la Ciudad de México, Estado de México y Michoacán.
De acuerdo con datos de la Conagua, al corte del 15 de mayo, fecha en que inició la temporada de lluvias, el Cutzamala reportó un llenado de 545 millones, 207 mil metros cúbicos de agua, es decir, un 69.67% de su capacidad total.
Para el corte de este lunes 20 de julio, reportó un almacenamiento de 562 millones, 547 mil metros cúbicos de agua, un 71.89% de su capacidad.

Lo anterior representa un llenado del 15% superior al que reportó en la misma temporada del 2025, un año atrás, cuando en estas fechas tenía un 56.44% de almacenamiento, según la Conagua.
Con estos números, el Sistema Cutzamala muestra sus mejores niveles de llenado en la última década. De continuar con esta ruta, dicen expertos en temas hídricos, se estima que en 2026 este sistema logre alcanzar un 98% de almacenamiento, incluso un poco mejor que en 2025, cuando registró un 97.4% de llenado.
SITUACIÓN EN EL PAÍS
Según la Conagua, en su último reporte nacional del 17 de junio, la temporada 2026 llevaba hasta entonces un 48% de nivel de llenado en las principales 210 presas de México.
En ese reporte, la dependencia preveía que el volumen de llenado se incrementara linealmente hasta el 30 de noviembre, fecha en la que se prevé que termine la actual temporada de lluvias.
En ese sentido, señaló que en el norte del país, en lo que iba de la temporada de lluvias, las presas regionales habían captado mil 400 metros cúbicos, mientras que las del sur contaban con un volumen de 16 mil 800 metros cúbicos.

Según sus más recientes reportes, las lluvias que se han presentado en las cuencas de aportación de las presas han ayudado a incrementar el volumen de almacenamiento.
También adelantó que no se preveían complicaciones para incrementar el volumen de llenado en este año, una situación que garantizará el abasto hídrico para el 2027.
LLUVIAS ATÍPICAS
Este 2026 se ha incrementado el registro de precipitaciones, lo que a su vez ha motivado la alimentación de los cuerpos de agua en diferentes regiones del país.
Para darnos una idea de lo que han representado las precipitaciones en lo que va del año, tan sólo de enero a junio, las lluvias registradas han sido 15% más intensas que el promedio climatológico de los últimos 30 años.
Aunque, según Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, las precipitaciones no se han distribuido de manera uniforme en toda la República Mexicana.
En entrevista con Gaceta UNAM señaló que en lo que va de 2026, la situación ha sido anómala para la República mexicana, aunque no homogénea, pues la mayoría del territorio nacional se encuentra por debajo de su promedio, mientras que en la zona centro el acumulado de precipitación está por encima de lo habitual.

De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, en junio, la cantidad de lluvia acumulada superó el promedio histórico que se tiene para este mes.
Sólo en junio de 2026, en la CDMX se registraron 241 milímetros de lluvia acumulada, cuando el histórico para este mes se establece en apenas 126 milímetros.
En esta línea, José Mario Esparza Hernández, secretario de Gestión Integral del Agua (Segiagua), indicó que la capital del país ha registrado lluvias atípicas en las últimas semanas.
“El año pasado fue la temporada de lluvias más intensa en el registro; el año pasado en junio fueron 232 milímetros. Y cerramos el mes de junio con 241 milímetros. Entonces, se repite lo que ha pasado desde marzo, abril, mayo y junio, donde hemos tenido lluvias acumuladas mensuales superiores a las del año pasado, reiterando que el año pasado fue la temporada más intensa y con más volumen de lluvia”, destacó.
APORTE DE EL NIÑO
Según especialistas de la UNAM, lo anterior tiene la influencia del fenómeno de El Niño que, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), es un “evento climático natural caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico central y oriental. Al alterar las corrientes marinas y la presión atmosférica, modifica los patrones climáticos globales, provocando sequías severas en algunas regiones y lluvias torrenciales o inundaciones en otras".
Jorge Zavala Hidalgo y Christian Domínguez Sarmiento, especialistas del Instituto de Ciencias Atmosféricas y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, este fenómeno modifica las condiciones atmosféricas de manera desigual en diferentes partes del país.
Según el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, en el Atlántico se prevé la formación de entre 11 y 15 ciclones tropicales estos meses. En contraste, el Pacífico podría registrar entre 18 y 21 ciclones, superando el promedio climatológico debido a condiciones más favorables para su formación.

La influencia de El Niño no sólo modifica la cantidad de ciclones, sino también sus características. Este fenómeno, dicen autoridades, tiende a reducir la actividad en el Atlántico y favorece la proliferación de sistemas más intensos en el Pacífico, incluyendo huracanes de categorías mayores –como 4 o 5–, aunque no todos impacten en territorio mexicano.
En el Pacífico mexicano, este fenómeno provoca el desplazamiento de aguas más cálidas desde la región ecuatorial central hacia el Pacífico, frente a las costas mexicanas.
Este proceso, asociado a ondas de calor oceánicas, incrementa las condiciones para la formación e intensificación de los ciclones, especialmente entre los próximos meses de agosto y noviembre, prevé.
Todo ello seguirá favoreciendo el llenado de presas y cuerpos de agua en todo el país. Si bien la noticia es buena en términos de almacenamiento hídrico que a la larga garantice el abasto de líquido, es importante permanecer atentos a las lluvias atípicas y fenómenos hídricos que potencialicen la fuerza de caudales, motiven encharcamientos y generen deslaves.
¿QUÉ HACER ANTE LAS FUERTES LLUVIAS?
Las lluvias en México están estrechamente vinculadas con nuestra cercanía con el mar, y disminuyen o se elevan en intensidad según el fenómeno hidrológico que las provoque como Ciclones, Frentes Fríos, Depresiones Tropicales o los propios Huracanes.
Los litorales del país tienen una extensión de 11 mil 122 kilómetros, exclusivamente en su parte continental (es decir, el contacto entre el mar y la tierra), sin incluir las islas, islotes y archipiélagos, por ello, es importante recordar algunas recomendaciones si vives en zonas de riesgo.

Haz un un plan familiar de protección civil, para que en caso de que se requiera hacer una evacuación, cuentes con herramientas ante un eventual riesgo:
- Tener una mochila de emergencia. Si ya la tienes, es importante revisar la caducidad de los alimentos y medicamentos, así como asegurar los documentos importantes dentro de una bolsa de plástico hermética y contar con un respaldo electrónico (USB o en un correo electrónico).
- No olvides considerar a tus mascotas.
- Infórmate sobre los avisos del Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales (SIAT-CT), así como de otros fenómenos naturales que ponGan en riesgo tu vida y la de tu comunidad.
- Si tienes un seguro es importante que revises la cobertura, así como la vigencia del mismo.
- Es importante conocer los centros de tu localidad que funjan como refugios temporales ante un evento climatológico catastrófico.
Fuentes: UNAM, Conagua, SMN, Gobierno de México y ONU




