El hombre que perpetró el ataque armado en Teotihuacán, uno de los sitios arqueológicos más visitados del país, permanece sin identificación oficial, pero diversos indicios permiten trazar un perfil preliminar sobre su identidad, apariencia y comportamiento previo al tiroteo.
De acuerdo con autoridades y testimonios, el atacante actuó solo. Vestía una camisa clara a cuadros, pantalón tipo cargo y cubría su rostro con un cubrebocas negro. Fue visto deambulando en la parte alta de la Pirámide de la Luna antes de comenzar a disparar contra turistas que se encontraban en la explanada.
Tras el ataque, el hombre se quitó la vida en la base de la estructura. En el lugar se aseguraron un arma de fuego, un arma blanca y cartuchos útiles. Además, fuentes de seguridad refieren que también portaba un arma de cacería, un cuchillo y material con referencias a la antigua Unión Soviética.
Uno de los elementos que más ha llamado la atención es la vestimenta del agresor. Debajo de la ropa llevaba una prenda con la leyenda ‘Disconnect & Self destruct’, frase asociada a la estética ‘true crime’ y vinculada, aunque sin confirmación oficial, a la masacre de Columbine de 1999. La coincidencia de la fecha —20 de abril— con ese ataque ha sido señalada, pero las autoridades no han establecido una relación directa.
El Gabinete de Seguridad informó que el sujeto no portaba documentos de identificación visibles al momento del ataque. Sin embargo, versiones periodísticas indican que entre sus pertenencias se halló una credencial del INE que apuntaría a que se trataría de un ciudadano mexicano con domicilio en la Ciudad de México, dato que aún no ha sido confirmado oficialmente.
Otro detalle relevante es que el cuerpo presentaba una especie de faja debajo de la ropa, cuyo propósito no ha sido aclarado por las autoridades. Tampoco se ha determinado si el agresor tenía antecedentes penales, problemas de salud mental o algún vínculo con grupos delictivos o ideológicos.
El ataque dejó dos personas muertas —entre ellas una turista canadiense— y al menos seis heridas, algunas por impactos de bala y otras por caídas en las escaleras del sitio al intentar resguardarse.
Tras los hechos, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a su gabinete de seguridad a esclarecer el caso. “Lo ocurrido hoy en Teotihuacán nos duele profundamente. Expreso mi más sincera solidaridad con las personas afectadas y sus familias. Estamos en contacto con la embajada de Canadá.”, expresó.
Mientras avanzan las investigaciones, el perfil del atacante continúa incompleto.




