Este domingo 22 de marzo, Petróleos Mexicanos (Pemex)confirmó la presencia de hidrocarburos en las inmediaciones de la refinería Olmeca Dos Bocas, en Tabasco, lo que activó un operativo de atención con autoridades federales para contener y limpiar la zona afectada.
Este nuevo incidente ocurre a pocos días de un incendio registrado en las inmediaciones de la refinería y forma parte de una serie de eventos recientes relacionados con hidrocarburos en la región.
En menos de un mes, se han reportado al menos tres casos: derrames en costas del Golfo de México, principalmente en Veracruz y Tabasco; un incendio que dejó cinco personas fallecidas; y ahora la presencia de residuos contaminantes en Dos Bocas.
Ante este escenario surge la duda: ¿cuál es el impacto ecológico que tiene un incidente de esta magnitud? En Nación321 respondemos a este cuestionamiento.
Los grandes derrames de petróleo son desastres graves y peligrosos. Suelen ocurrir cuando se rompen oleoductos, se hunden grandes buques petroleros o fallan las operaciones de perforación, todo ello deriva en la salida no controlada de hidrocarburo que de inmediato se vierte y esparce por el mar y playas.
Los derrames de petróleo son más comunes de lo que se piensa y ocurren de muchas maneras diferentes, estos derrames pueden causar daños, especialmente si ocurren en entornos sensibles, como playas, manglares y humedales.
Las consecuencias para los ecosistemas y las economías pueden sentirse durante años después de un gran derrame de petróleo. Los principales damnificados de los derrames de petróleo son la fauna y la flora del lugar.
El lugar donde se derrama el petróleo, los tipos de plantas, animales y hábitats que se encuentran allí, y la cantidad y el tipo de petróleo, entre otros factores, pueden influir en la magnitud del daño que causa un derrame de petróleo. Generalmente, los derrames de petróleo dañan la vida marina de dos maneras:
Incrustaciones o contaminación por petróleo: este fenómeno ocurre cuando el petróleo cubre las alas de un ave y posteriormente le impide volar, lo que las deja indefensas a ataques de depredadores; este fenómeno también s aprecia cuando el material se impregna en el pelaje o escamas de un animal marino, lo que de inmediato lo pone en riesgo pues lo hace vulnerable a sufrir hipotermia.
Toxicidad del petróleo: debido a los numerosos compuestos tóxicos que tiene el crudo, suele provocar problemas irreversibles a la salud de animales marinos, como daño cardíaco, retraso de crecimiento, alteraciones en los sistemas inmunitarios y nerviosos, y la posterior muerte.
Con regularidad, los peces se envenenan al consumir presas contaminadas, lo que pone en riesgo no sólo a las especies que tienen contacto directo con petróleo, sino a toda una cadena alimenticia que, en muchos casos, llega hasta al ser humano.
El hidrocarburo destruye los huevos de especies y en algunas ocasiones hace que las crías nazcan con malformaciones. Hay moluscos y flora que mueren por sofocación debido a la capa de petróleo, pues algunos viven de procesos como la fotosíntesis; cuando se obstruye la entrada de luz solar, no tienen manera de sobrevivir... y la muerte es inminente..
Con información de Fundación Aquae y la Administración de Nacional Oceánica y Atmosférica.




