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Reducción de la jornada laboral en México: ¿a quiénes beneficia y a quiénes perjudica?

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Reforma Laboral.Recientemente, se aprobó en el Congreso de la Unión la reforma que reducirá de manera progresiva la jornada laboral de 48 a 40 horas
(Fotoarte: Nación321)

Diego es un hombre de 32 años, quien trabaja en un call center bilingüe de la Ciudad de México, donde pasa más de 48 horas a la semana; es decir, tiene una jornada laboral de 9 o 10 horas diarias con sólo un día de descanso.

Recientemente, se aprobó en el Congreso de la Unión la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reducirá de manera progresiva la jornada laboral de 48 a 40 horas; sin embargo, no es un cambio que beneficie a todas y todos los trabajadores del país.

El caso de Diego es uno de los miles que hay en México, pues bajo el argumento de trabajar horas extra remuneradas o por comisiones altas, las empresas se aprovechan para extender el horario laboral de sus trabajadores, evitando quejas o denuncias ante las autoridades competentes.


Diego tiene un horario rotado, o sea, que cada mes o cada semana puede trabajar en el horario matutino o vespertino y sólo cuenta con un día descanso entre semana.

“La empresa te contrata con un salario base y por 40 horas a la semana, pero en los seis días que trabajas te pide un número determinado de metas. Si las superas te abona comisiones por las horas extra trabajadas y por las metas a las que llegaste, pero hay veces que he firmado hasta 58 horas a la semana”, platica.

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Algunos call center, como en el que Diego trabaja, hay jornadas de más de 50 horas semanales (Foto: archivo) (Cuartoscuro)

A pesar de que el joven cuenta con las prestaciones de ley correspondientes, asegura que en cuanto a las horas laborales, la empresa sí pide que los trabajadores sumen tiempo a su jornada.


Otro caso es el de Yatzin Rosas, una mujer de 38 años, quien trabaja en un restaurante de la CDMX como cajera. Su horario también es rolado; sin embargo, por cuestiones familiares, la mayor parte de su trabajo lo hace en el horario de madrugada.

“Yo trabajo cerca de 50 horas a la semana, pero sólo tengo un día de descanso. La mayoría de las veces no me pagan horas extra, porque como pagan por día cuenta como una jornada completa“.

Yatzin menciona que ella entró al restaurante con el salario mínimo, pero se beneficia de las propinas diarias.

“Está padre, pero hay veces que no rindes igual, no te da la vida para tener esa energía que se requiere para trabajar al 100%”, cuenta.

Ella, al igual que muchos mexicanos no conoce por completo sobre la reforma de las 40 horas, pero asegura que eso no va a cambiar nada en su trabajo.

“La verdad no sé mucho del tema, pero no creo que cambie nada en este tipo de trabajo, en el que siempre andas de aquí para allá y siempre hay mucha gente”.

¿A QUIÉN BENEFICIA LA REDUCCIÓN DE LA JORNADA?

Raymundo Bermúdez, licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en materia laboral, señaló que las leyes laborales que rigen en el país tienen más de un siglo, “ya que fueron elaboradas tras la Revolución para garantizar a los obreros algunos beneficios, como las jornadas de 8 horas y el descanso dominical”.

Sin embargo, señaló que la nueva reforma impactará principalmente a empleados formales bajo contrato, que tienen un patrón y actualmente laboran más de 40 horas a la semana, “en un contexto donde más de la mitad de la población que tienen un empleo trabaja en la informalidad”.

“Las personas que trabajan en el mercado informal carecen de contrato laboral, protección legal y acceso a seguridad social, por lo que quedan excluidas automáticamente de cualquier modificación a la Ley Federal del Trabajo”, dijo.

Indicó que a este universo habría que restar a quienes trabajan en el sector público, ya que no están contemplados en la propuesta oficial.

En este sentido, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) estima que la reforma beneficiaría a 13.4 millones de trabajadores asalariados, es decir, aquellos que actualmente tienen jornadas superiores a 40 horas semanales dentro del mercado formal.

El abogado mencionó que también existe un grupo de mexicanos que ya cuentan con empleos formales, tienen un patrón, trabajan 40 horas o menos y cuentan con dos días de descanso, por lo que no verán cambios en sus condiciones laborales.

“Entonces, realmente la reforma sólo va a beneficiar de manera indirecta a algunos trabajadores, pero la empresa siempre va a buscar la manera de ganar; es decir, los empleadores no van a gozar de más tiempo sino de un reacomodo de su tiempo laboral”, mencionó.

Aseveró que “esto es un pendiente histórico desde la Constitución de 1917, ya que a través del Artículo 123, se estableció por primera vez la jornada laboral máxima de 8 horas diarias para el trabajo diurno y 7 horas para el nocturno”.

Agregó que “en este mismo artículo se fijó un máximo de 48 horas semanales, además de que quedó prohibido el trabajo para menores de 14 años y garantizó al menos un día de descanso por cada seis de trabajo”.

“Viendo esta situación, la verdad es que no hubo un gran cambio, además será gradual, pero aún así los empleadores sólo modificarán los horarios para que los trabajadores cubran las necesidades de la empresa", sentenció

¿LA DISMINUCIÓN DE LA JORNADA ES ENGAÑOSA?

Por su parte, Rodolfo Gómez, integrante del Frente Nacional por las 40 horas, consideró que lo aprobado por el Congreso de la Unión sólo es un engaño, pues señaló que “el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, ha expresado verdades a medias”.

Señaló que Bolaños ha dicho que con esta nueva legislación se establece que por cada cinco días de trabajo, deberían darse dos de descanso.

“Esto no es verdad. Para que realmente lo sea, la modificación aprobada tendría que estar plasmada en el Artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, mismo que quedó igual que en 1917″, indicó coincidiendo con lo expresado por el jurista.

La organización aseguró que “en términos reales no aplica lo considerado por el secretario. Los patrones pueden ampararse en lo estrictamente legal para mantener la jornada como hasta ahora”.

Agregó que, la legislación que la STPS no contempló “fue incluir el tiempo que se pasa en el transporte público dentro de la jornada de trabajo. Así (especialmente en las grandes ciudades) es imposible lograr el ‘equilibrio’ que está presumiendo de cara al futuro”.

“Es un engaño, es una falacia y es un retroceso en los derechos laborales hasta este momento. Es una traición totalmente a la clase trabajadora. Es una grosería lo que están haciendo”, dijo.

Sobre los días de descanso, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó existe una “variabilidad en el mundo laboral”.

“Sí, porque hay casos (...) dependiendo de la característica del empleo, no necesariamente se trabajan ocho horas diarias, y por lo tanto no están necesariamente los dos días de descanso”

“Si se trabajan ocho horas diarias, entonces tiene los dos días de descanso, pero hay empleos en donde no son las ocho horas diarias; obviamente, se tienen que pagar en algunos casos horas extras...”, dijo el pasado 4 marzo al ser cuestionada sobre que la reforma no sumó ningún día más de descanso obligatorio.

“Por la variabilidad en el mundo laboral, y en acuerdos con sindicatos y empleadores, se eligió este esquema”, añadió.

Puntos clave de la reforma

Esta reforma recorrió un largo camino, entre pausas, polémicas y cambios en el Congreso de la Unión, así como con la presidenta Claudia Sheinbaum y hasta el sector empresarial.

Estos son los puntos más importantes de la reforma:

  • Se reducirá gradualmente la jornada laboral máxima de 48 a 40 horas semanales entre 2027 y 2030.
  • La reforma entra en vigor a partir del 3 de marzo de 2026, fecha de su publicación; no obstante, la reducción efectiva de la jornada laboral comenzará a aplicarse de forma gradual a partir del 1 de enero de 2027.
  • Se mantiene la obligación del patrón de otorgar un día de descanso con pago de salario íntegro por cada seis días de trabajo.
  • La reforma establece expresamente que la reducción de jornada no podrá implicar disminución salarial ni de prestaciones.
  • Las empresas deberán ajustar sus esquemas operativos, turnos de trabajo y estrategias de productividad.
  • Se prohíbe expresamente el trabajo extraordinario para personas menores de 18 años.
  • La reforma también modifica los esquemas de tiempo extra: a partir de ahora, el trabajo extra no deberá exceder las 12 horas en una semana. Este tiempo se deberá pagar al doble de las horas ordinarias y en caso de que el trabajador labore más tiempo, su patrón deberá pagar las horas consiguientes al triple.

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