La esquiadora Regina Martínez hizo historia en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milan 2026, y al mismo tiempo se ganó el corazón de las competidoras y el público de la competencia.
Pues aunque llegó en último lugar y con lágrimas en el rostro, fue recibida con aplausos y abrazos por parte de sus compañeras.
Regina Martínez se abrazó a la brasileña Bruna Moura, y recibió la felicitación de las tres medallistas, las suecas Frida Karlsson y Ebba Andersson, y la estadounidense Jessie Diggins, que también habían esperado para recibirla en una imagen que ya es tradición en el esquí de fondo olímpico.
Además, se colocó como la primera mujer mexicana olímpica en esquí de fondo. Una pionera que abre la puerta para las futuras generaciones.
Lo que Regina Martínez dejaba atrás no eran 10 kilómetros, sino años de esfuerzo para estar en esa línea de salida.
En entrevista para Olympics.com, Martínez contó que descubrió el esquí de fondo cuando vivía en Minnesota, padeciendo “frío, soledad y depresión estacional”.
“El esquí de fondo me salvó y me devolvió un sueño”, expresó.




