La Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) aprobó otorgar el grado de Doctorado Honoris Causa a la científica Annie Pardo Cemo, quien también es madre de la presidenta Claudia Sheinbaum, en reconocimiento a su trayectoria académica, aportaciones científicas y labor formadora de generaciones de profesionistas, informó la institución educativa.
La distinción, considerada la máxima que confiere la UAS, fue avalada por el H. Consejo Universitario durante su más reciente sesión, a propuesta del rector Jesús Madueña Molina y con base en el dictamen emitido por la Comisión Permanente de Honor y Justicia. El mismo reconocimiento será concedido a la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez.
De acuerdo con la universidad, el Doctorado Honoris Causa se otorga a personas con méritos excepcionales en ámbitos como la ciencia, el arte, la política o la filantropía, y busca destacar trayectorias con impacto significativo en la sociedad y en la generación de conocimiento.
En el caso de Annie Pardo Cemo, la UAS subrayó que su trabajo tiene alcance nacional e internacional, consolidándola como una figura de referencia en la ciencia contemporánea.
El dictamen universitario reconoce a Pardo Cemo como una científica de trayectoria sobresaliente, con una contribución relevante en la formación de recursos humanos en Biología, Bioquímica e Investigación, así como en el fortalecimiento de capacidades científicas en instituciones mexicanas y latinoamericanas.
Su presencia en listados globales de personas científicas más citadas y su posicionamiento en el campo de la Biología Molecular respaldan el impacto de su producción académica a nivel internacional.
Annie Pardo Cemo es licenciada en Biología y cuenta con estudios de maestría y doctorado en Ciencia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Realizó estancias de investigación en instituciones de salud y universidades del extranjero y fundó el Laboratorio de Investigación en Bioquímica de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria, se desempeñó como profesora investigadora de tiempo completo, obtuvo la distinción de profesora emérita y fue reconocida como investigadora emérita por el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores.
Especialista en biopatología pulmonar, con énfasis en enfermedades fibrosantes crónico-degenerativas como la fibrosis pulmonar, su producción científica incluye más de 160 artículos arbitrados, 16 capítulos de libro y 28 trabajos relacionados con docencia y política científica. También coordinó y editó obras especializadas y promovió la creación de laboratorios enfocados en enfermedades fibrosantes en colaboración con instituciones nacionales de salud.
Entre los reconocimientos que ha recibido destacan el Premio Nacional de Ciencias 2022 en el área de físico-matemáticas, su inclusión en el listado del dos por ciento de científicos más citados del mundo elaborado por la Universidad de Stanford y el Doctorado Honoris Causa otorgado por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en 2025.



