Una mujer originaria de Mazatlán, Sinaloa, ofreció su automóvil a quien regrese a su hermana desaparecida desde el 21 de julio de 2025.
“Tengo mucho desespero, pero tengo mucha fe en que alguien se va a acercar a mí y me va a decir, sabes que, dame el carro porque aquí te traigo a tu hermana”, señaló.
El día de su desaparición, Cecilia se encontraba con otras dos jóvenes y una menor de edad, en la colonia Francisco Villa, en Mazatlán. Sin embargo, una joven y la menor fueron encontradas.
Desde ese momento Nadia se enfocó en su búsqueda, y en tratar de encontrar pistas para las autoridades. No es un vehículo de lujo, es modelo 2017, en el que trabaja todos los días, pero lo regalaría a cambio de su hermana.
“Yo lo único que quiero es que ese carro ya no este afuera de mi casa, ya no lo quiero, porque quiero a mi hermana, yo nada más la quiero a ella, y prometo ser muy discreta con la información, yo necesito que ella ya regrese”, insiste.
Todas las noches, sus padres, dos personas adultas, salen a buscarla por los alrededores de su casa, intentando que alguien les dé una pista, pero eso pone en riesgo su salud y su vida.
Toda su familia vende fresas en los cruceros de Mazatlán, Cecilia también lo hacía. Ella concluyó sus estudios, y a pesar de tener un buen empleo, decidió renunciar para estar y ayudar a sus padres.
“Ella está en un semáforo sentada vendiendo fresas, y es imposible, es imposible que la gente no tenga corazón y me la regrese. Ella es buena”, dice Nadia.
La familia confía plenamente en que pronto volverán a ver a Cecilia, y todo lo ocurrido, será un amargo recuerdo. Incluso, espera que el carro sea un incentivo para que puedan ayudar a rencontrarse.
“Yo lo necesito porque es mi herramienta de trabajo, sin embargo, estoy dispuesta a darlo, a regalarlo. No lo voy a vender, lo quiero regalar”, señala.