La Plaza de Toros ‘La Ranchero Aguilar’ de Tlaxcala fue escenario de una escena estremecedora el sábado, cuando el torero mexicano Emilio Macías sufrió una grave cornada cuando intentaba matar a un toro.
Todo sucedió cuando Macías se disponía a ejecutar la estocada final al tercer toro de la tarde, un astado llamado Faraón. En un giro inesperado, el animal lo embistió con fuerza, alcanzándolo primero en la pierna y luego elevándolo en el aire, dejándolo “colgado del pitón”. La situación se tornó aún más dramática cuando el cuerno se incrustó en la región rectal.
La asistencia médica fue inmediata. El torero recibió los primeros auxilios en el ruedo antes de ser trasladado de urgencia a un hospital en Puebla, donde los médicos lo sometieron a una “cirugía que tuvo una duración de nueve horas”. Su estado de salud sigue siendo reservado, mientras sus familiares y seguidores aguardan noticias sobre su recuperación.
Emilio Macías, nacido el 23 de mayo de 1995 en Huamantla, Tlaxcala, proviene de una dinastía taurina. Es hijo de Primitivo Macías y hermano del matador José María Macías. Su trayectoria en los ruedos comenzó con su debut como novillero el 15 de agosto de 2012 en la Plaza de toros ‘La Taurina’ de Huamantla, consolidándose dos años después con su presentación en la icónica Plaza de toros México el 27 de julio de 2014.
Mientras tanto, en redes sociales, el incidente ha generado reacciones encontradas. Decenas de internautas han ironizado sobre el hecho, señalando que, tras haber “matado a cientos de toros y torturarlos”, ahora le había tocado a él. En contraste, el mundo taurino y sus seguidores se han mostrado profundamente preocupados.



