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¿Taxis del AICM contra las apps? un conflicto de más de una década en la antesala del Mundial 2026

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Uber vs Taxi.Los trabajadores concesionados amagaron con interferir en la justa deportiva si no se cumplían sus demandas ya que consideran que hay “piso disparejo”
(Nación321)

La disputa entre los taxis concesionados del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y las plataformas de transporte, como Uber y DiDi, volvió a escalar este marzo de 2026, cuando permisionarios del aeropuerto realizaron bloqueos en los accesos de las terminales 1 y 2, para exigir que se limite la operación de estas aplicaciones dentro de la zona aeroportuaria.

El episodio más reciente, de un conflicto que lleva más de una década y refleja el choque entre el modelo tradicional de transporte regulado y las ya no tan nuevas nuevas plataformas digitales, ocurrió así:

Desde la tarde del martes 10 de marzo, conductores de taxis autorizados en el AICM anunciaron movilizaciones en las terminales 1 y 2 al acusar que el Gobierno Federal brinda apoyo “en lo oscurito” a los servicios de transporte por aplicación.


Los manifestantes señalaron que su inconformidad responde a lo que consideran una competencia desleal dentro de las instalaciones aeroportuarias, donde históricamente el servicio de traslado de pasajeros ha sido operado por taxis con permisos federales.

Las protestas derivaron en bloqueos durante varias horas en los accesos de la Terminal 1 y 2, lo que generó afectaciones en la circulación y complicaciones para pasajeros que intentaban llegar a sus vuelos.

Tras negociaciones con autoridades, los taxistas liberaron las vialidades. En un breve comunicado, el aeropuerto informó que “a partir de las 13:20 horas se liberan las vialidades interiores afectadas en el aeropuerto”. Además, pidió a los usuarios afectados por la protesta mantenerse en contacto con las aerolíneas “para conocer el estatus de tu vuelo”.


EL ORIGEN DEL CONFLICTO ENTRE TAXIS Y UBER

La confrontación entre taxistas y plataformas digitales comenzó a gestarse en 2013, cuando Uber inició operaciones en la Ciudad de México. La aplicación introdujo un modelo de transporte basado en teléfonos inteligentes que permitía solicitar viajes, conocer el costo estimado del traslado y realizar el pago de forma electrónica.

El servicio creció con rapidez y gran popularidad entre los usuarios, lo que generó una fuerte reacción del gremio de taxistas. Los conductores tradicionales denunciaron que las plataformas representaban una competencia desleal, ya que sus conductores no estaban sujetos a las mismas concesiones, regulaciones ni obligaciones que el transporte público convencional.

Entre 2014 y 2015 las tensiones aumentaron. Organizaciones de taxistas realizaron marchas y protestas en la capital para exigir a las autoridades frenar la expansión de las aplicaciones. Durante ese periodo también se registraron operativos contra conductores que trabajaban mediante plataformas, así como confrontaciones entre ambos sectores.

EL CONFLICTO EN EL AICM

La disputa adquiere un matiz especial en el AICM debido a que se trata de una zona federal. A diferencia del transporte urbano, en los aeropuertos mexicanos sólo pueden prestar servicio los taxis que cuentan con permisos específicos otorgados por autoridades federales.

Durante años, las autoridades han aplicado sanciones contra conductores de aplicaciones que recogían pasajeros en terminales aeroportuarias. Se han registrado detenciones, multas y retiro de vehículos, bajo el argumento de que las plataformas no cuentan con autorización para operar en estas zonas.

Incluso en distintas terminales del país se colocaron avisos advirtiendo sanciones de hasta 43 mil pesos para quienes ofrecieran servicio de transporte sin permiso.

Las medidas se reforzaron a partir de 2019 y nuevamente en 2022, cuando el gobierno federal endureció las restricciones argumentando que las aplicaciones no cumplían con requisitos legales para operar como taxis en zonas federales, como licencias especiales o seguros específicos. En algunos operativos participaron también elementos de la Guardia Nacional.

LA BATALLA LEGAL TAXIS VS UBER

Las plataformas tecnológicas han respondido a estas restricciones mediante litigios. Uber sostiene que sus conductores no prestan un servicio público de taxi, sino transporte privado contratado mediante una aplicación.

En octubre de 2025, una jueza federal concedió a la empresa una suspensión definitiva que impide a las autoridades detener o sancionar a conductores mientras se resuelve el juicio. La resolución ordena que durante el proceso judicial no se detenga ni se multe a quienes recojan o dejen pasajeros en aeropuertos.

A pesar de ese fallo, la disputa no ha terminado. Taxistas concesionados continúan denunciando que la presencia de las plataformas invade un mercado que durante décadas estuvo regulado mediante permisos exclusivos dentro del aeropuerto.

UN SERVICIO CLAVE PREVIO A LA COPA DEL MUNDO

El conflicto también se desarrolla en un contexto de alta presión para el sistema de movilidad de la capital, pues México será una de las sedes de la Copa Mundial de Futbol de 2026, que organizará junto con Estados Unidos y Canadá.

El torneo iniciará el 11 de junio de 2026 y el partido inaugural se disputará en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, lo que marcará la tercera vez que ese estadio albergue el arranque de una Copa del Mundo.

Autoridades turísticas y del sector transporte prevén una fuerte llegada de visitantes internacionales durante el torneo. Tan solo el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México mueve cada año decenas de millones de pasajeros —más de 48 millones en años recientes— por lo que se espera que sea uno de los principales puntos de entrada para aficionados y turistas que visiten el país durante la competencia.

En ese escenario, el traslado desde el aeropuerto hacia hoteles, zonas turísticas y sedes deportivas se convertirá en uno de los retos logísticos más importantes para la ciudad. La movilidad en la capital ya enfrenta dificultades cotidianas debido al tráfico, la saturación del transporte público y las distancias entre puntos estratégicos de la ciudad.

Para los taxistas concesionados del aeropuerto, el Mundial representa una oportunidad económica clave. El gremio espera un incremento significativo en la demanda de viajes desde el AICM, especialmente durante los días de partido y en las semanas previas y posteriores al torneo.

Las empresas tecnológicas, por su parte, sostienen que su presencia puede ayudar a ampliar la oferta de transporte para atender la llegada masiva de visitantes, en un contexto donde la movilidad de la Ciudad de México será puesta a prueba.

Con el Mundial a menos de un año de distancia, la disputa entre taxis y aplicaciones vuelve a colocar en el debate un tema que México aún no ha terminado de resolver: cómo regular el transporte en la era digital sin afectar la competencia, la movilidad de los pasajeros ni la operación de una de las infraestructuras más importantes del país.

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