El gobierno de la Ciudad de México realiza un operativo de rescate de casi mil animales que se encuentran en el Refugio Franciscano, ubicado en la carretera México-Toluca, en la alcaldía Cuajimalpa.
El rescate se deriva de una orden judicial, luego de que un peritaje de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, que concluyó que al menos 759 perros y 39 gatos sufrían de maltrato y crueldad, por “omisión y negligencia grave”.
En conferencia de prensa, la jefa de gobierno de la CDMX, Clara Brugada, informó que su administración se hará cargo del resguardo temporal de los ‘lomitos’ y ‘michis’. También dijo que la mayoría de los animales son trasladados a un albergue de la Secretaría de Medio Ambiente de la CDMX, ubicado en el Ajusco.
Sin embargo, resaltó, hay varios perros y gatos, cuyas condiciones de salud son críticas, por lo que reciben atención especializada.
En este contexto, la fiscal Bertha Alcalde informó que 20 de los animales ya se encuentran hospitalizados, mientras que otros 21 fallecieron, todos ellos fuera del refugio.
¿Pero, cómo se desataparon las negligencias?
El conflicto legal entre la asociación civil Refugio Franciscano y la Fundación Antonio Haghenbeck y de la Lama, por la propiedad del predio donde se encuentra el albergue, dejaron al descubierto las condiciones en las que se tenía a los animales.
Según Clara Brugada, se trata de un conflicto entre particulares, por el que gobierno capitalino no tiene ningún interés, más que el de rescatar a los animalitos afectados.
PROTESTAS, EL ‘LADO B’ DE LO SUCEDIDO
El desalojo y rescate de animales, del Refugio Franciscano, se ha dado en medio de una serie de inconformidades.
Durante la noche del martes 6 de enero y madrugada de este miércoles, voluntarios realizaron un bloqueo parcial en la carretera Federal México-Toluca, ante la advertencia por el desalojo del albergue.
A esta protesta se sumó una movilización sobre avenida Paseo de la Reforma, en la que la protesta de centró en el tema legal del predio donde se halla el albergue.




