Trump enfrenta caos en aeropuertos de EU gracias a su decreto antimigratorio

Estadounidenses protestan a la entrada del Aeropuerto Internacional de Tom Bradley, en Los Angeles
Estadounidenses protestan a la entrada del Aeropuerto Internacional de Tom Bradley, en Los Angeles
Protestas.Estadounidenses protestan a la entrada del Aeropuerto Internacional de Tom Bradley, en Los Angeles
AFP
AFP
2017-01-30 |08:14 Hrs.Actualización10:13 Hrs.
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Porque hasta ahoran van 300 detenidos gracias al decreto de Trump

Donald Trump enfrenta masivas protestas tras su controvertido decreto para cerrar las fronteras de Estados Unidos a los refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes.

La medida recibió críticas de aliados, generó confusión sobre su implementación y galvanizó a la oposición demócrata, que busca formas de derrotarlo. También provocó inquietud dentro del Partido Republicano.

Cuatro jueces federales emitieron fallos para detener las deportaciones, en tanto unas 300 personas fueron detenidas o se vieron impedidas de viajar en el mundo.

Mientras, abogados de organizaciones defensoras de los derechos civiles advertían que la batalla legal podía llegar a la Suprema Corte de Justicia.

En Reino Unido, un manifiesto reclamando al gobierno que anule la visita de Estado del presidente estadounidense superó este lunes el millón de firmas, pero el Ejecutivo respondió que mantiene la cita.

La Unión Europea dijo de su lado que se asegurará de que sus ciudadanos no sean víctimas de las medidas del gobierno de Trump, mientras el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos tildó el veto de Trump de "mezquino" e ilegal.

La Unión Africana de su lado, reunida en Adis Abeba, dijo que "estamos entrando en tiempos turbulentos".

TRUMP RESPONDE

Como es su costumbre, el presidente de Estados Unidos no se quedó con las ganas de dar batalla a través de su herramienta favorita: Twitter.

A través de esta red social, el republicano aseguró que solo hubo 109 detenidos  y que el problema real lo causó la aerolínea Delta, porque registró fallas en sus computadoras.

Más tarde, aseguró que todo estaba en orden y que no era agradable buscar terroristas, pero que lo haría porque fue una promesa de campaña.

Para rematar, aseguró que de haber anunciado la prohibición con una semana de anticipación, "los malos" hubieran entrado al país.

El decreto, que entró en vigor el viernes, prohíbe el ingreso de refugiados durante 120 días, sea cual sea su origen, y durante 90 días a ciudadanos de siete países musulmanes: Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

DETENCIONES

Al menos 109 personas fueron detenidas desde el viernes a su llegada a Estados Unidos, aunque tuvieran una visa válida. No estaba claro cuántos de ellos permanecía retenidos el domingo.

Asesores de Trump minimizaron la cifra a "un par de docenas", mientras Canadá ofreció residencia temporal a aquellos que no pudieron viajar a Estados Unidos y quedaron varados en el país.

Las detenciones en los aeropuertos estadounidenses dejaron a familias divididas: un padre no pudo asistir al casamiento de su hijo, una abuela no pudo reunirse con sus nietos...

Irán, que calificó la medida de "regalo para los extremistas", es hasta ahora uno de los países más afectados por la cantidad de iraníes que tienen visas de trabajo o de estudios de Estados Unidos. En respuesta, Teherán instauró medidas similares contra los estadounidenses.

PROTESTAS

"¡Los refugiados son bienvenidos!" vociferaron el domingo unas 10.000 personas en un parque neoyorquino con vista a la Estatua de la Libertad, símbolo de la llegada de inmigrantes al país desde 1886.

Miles protestaron frente a la Casa Blanca.

"Tomar una porción entera del mundo y decirle que no son bienvenidos, que son nuestros enemigos, invita a la violencia. No somos así en Estados Unidos", dijo Tal Zlotnitsky, quien tiene doble nacionalidad israelo-estadounidense.

Las protestas se sucedieron en la terminal Dulles de Washington y en aeropuertos de Los Ángeles, Orlando y Sacramento. Centenares manifestaron en Boston, mientras se organizaban marchas en Atlanta, Denver, Kansas City y Seattle.

Mientras Trump evocaba los atentados del 11 de septiembre de 2001 para explicar las restricciones, ninguno de los países de los que eran oriundos los atacantes -Egipto, Líbano. Arabia Saudita, Emiratos Arabes Unidos- fue incluido en el decreto. Todos esos países son aliados de Washington.

La incertidumbre reinaba sobre la implementación del decreto. Algunos poseedores de la tarjeta verde de residencia permanente en Estados Unidos afirmaron que se les impidió viajar o que fueron devueltos.

Pero el gobierno de Trump aclaró oficialmente el domingo que los residentes permanentes estaban exceptuados de la prohibición, que afecta a quienes tiene doble nacionalidad.

JUSTICIA

Los fiscales generales de 16 estados de la Unión, todos demócratas, tacharon el domingo de "inconstitucional" al decreto y prometieron recurrir a "todas las herramientas" a su alcance "para luchar contra esta orden inconstitucional, preservar la seguridad nacional y los valores fundamentales de nuestra nación".

En última instancia, los tribunales derribarán el decreto, señalaron.

Será en efecto la justicia la que decida la suerte del decreto. "Esto acabará probablemente ante el la Corte Suprema", dijo Anthony Romero, director de la poderosa Unión estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), en la cadena CNN.

El gobierno tendrá que defenderse también de una acusación de discriminación religiosa. Tras el periodo de 120 días, el decreto afirma que dará prioridad a los refugiados perseguidos a causa de su religión, una frase que apunta implícitamente a proteger a los cristianos de Siria y de Irak.